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La purga en las filas sandinistas apenas comienza integrantes de lista mortal huyen de Nicaragua
Rosario Murillo y su lista de personajes a eliminar antes de que Ortega muera
En los regímenes autoritarios, la lógica del poder no se basa en la ley, ni siquiera en la lealtad, sino en la eliminación sistemática de toda posibilidad de disidencia, aún dentro del propio círculo.
Eso es exactamente lo que estamos presenciando en Nicaragua: una purga al interior del sandinismo, dirigida por Rosario Murillo, que ya se ha cobrado figuras históricas, militares y económicas que en su momento fueron pilar del poder de Daniel Ortega.
La reciente caída en desgracia de Bayardo Arce Castaño, exasesor económico del dictador y uno de los últimos miembros vivos de la vieja Dirección Nacional del FSLN, marca un punto de no retorno.
Arce, quien durante décadas operó como puente entre el orteguismo y el capital privado, fue allanado, investigado y puesto bajo casa por cárcel, acusado implícitamente de “traición” por la misma maquinaria que ayudó a sostener.
Pero no está solo.
La muerte del general Humberto Ortega en prisión y la condena del general Álvaro Baltodano a 20 años de cárcel forman parte de una misma cadena de limpieza interna.
Rosario Murillo, quien ha consolidado un poder absoluto junto a su esposo, está ahora ejecutando su estrategia de sucesión dinástica, en la cual no caben sombras, aliados con historia propia, ni estructuras o poderes facticos que le resten control.
La lógica de la purga es clara: Rosario no heredará el poder, lo tomará por la fuerza, desmantelando pieza por pieza toda la arquitectura de poder que construyó el sandinismo en sus distintas etapas.
El aparato del Frente Sandinista, el Ejército, el poder judicial, la vieja guardia ideológica, los empresarios aliados y hasta la Iglesia están en la mira.
Muchos de los que hoy callan o fingen lealtad lo hacen por miedo o cálculo. Pero ya no basta con guardar silencio: basta con tener poder real o influencia simbólica para ser considerado una amenaza.
La “limpieza preventiva” incluye hasta familiares, socios y trabajadores de los caídos. La doctrina es simple: el control total no se negocia, se impone.
La historia demuestra que los regímenes que llegan a esta fase de purgas internas ya no tienen retorno.
Rosario Murillo ha cruzado ese umbral.
Y en su lógica de poder total, todos los que alguna vez representaron una alternativa a su proyecto personalista serán destruidos.
Lista potencial de personas próximas a ser perseguidas por Rosario Murillo:
1. General Julio César Avilés – Jefe del Ejército de Nicaragua
2. Mayor General Bayardo Ramón Rodríguez Ruiz – Jefe del Estado Mayor del Ejército
3. Mayor General Marvin Corrales Rodríguez – Inspector General del Ejército
4. General Joaquín Cuadra – Exjefe del Ejército
5. General Javier Carrión – Exjefe del Ejército
6. General Omar Halleslevens – Exjefe del Ejército, exvicepresidente
6.1. General Oswaldo Lacayo – Exoficial de alto rango
7. Manuel Salvatierra – Exministro, ideólogo sandinista
8. Jaime Wheelock – Comandante histórico del FSLN
9. Horacio Rocha – Exdirector de la Policía Nacional
10. Mario Salinas – Empresario aliado al orteguismo
11. Samuel Santos – Excanciller de Nicaragua
12. Alba Luz Ramos – Presidenta de la Corte Suprema de Justicia
13. Carlos Pellas – Empresario, presidente del Grupo Pellas
14. Ramiro Ortiz – Empresario, Banpro
15. Roberto Zamora – Presidente del Grupo Lafise
16. Cardenal Leopoldo Brenes – Arzobispo de Managua
17. Lenin Cerna – Exjefe de la Seguridad del Estado
18-. Gustavo Porras- Presidente de Asamblea sandinista
19-. Francisco Lopez- Tesorero del FSLN
🔺 Nota: A esta lista se suman familiares, empleados de confianza, socios, amigos y cualquier persona vinculada a los anteriores que pueda ser utilizada como blanco secundario de confiscaciones o procesos judiciales arbitrarios.
Así como la mayoría de los directivos de la Asamblea Nacional, políticos zancudos y periodistas panfletarios.
La purga no ha terminado. Apenas comienza.
Y como toda purga dictatorial dinástica, primero se devora a los “traidores”…
y luego, a los fieles que dejaron de ser útiles.