COVID-19 vuelve a repuntar en Nicaragua: Minsa confirma 49 nuevos contagios tras meses de reportar cifras mínimas
Los reportes oficiales reflejan un nuevo aumento de casos de COVID-19 en Nicaragua, en un contexto marcado por el incremento de otras enfermedades respiratorias y la persistencia de la vigilancia epidemiológica sobre virus que continúan circulando en el país
En su informe epidemiológico semanal, el Ministerio de Salud informó que durante el período comprendido entre el 28 de julio y el 4 de agosto dio "seguimiento responsable y cuidadoso" a 49 personas con COVID-19 confirmado. Además, indicó que 21 pacientes concluyeron el período de seguimiento y que no se registraron fallecidos atribuidos al virus durante esa semana.
Con esta actualización, el acumulado oficial de personas atendidas desde el inicio de la pandemia ascendió a 16,956 casos, mientras que el Minsa asegura haber registrado 16,662 personas recuperadas.
El reporte representa un incremento respecto a los informes emitidos meses atrás. Hasta abril de este año, el Minsa sostenía que prácticamente no existía circulación del virus en el país y que únicamente mantenía bajo seguimiento a dos personas, mientras el total histórico permanecía en 16,827 casos atendidos.
El aumento coincide con más enfermedades respiratorias
El reconocimiento de nuevos casos de COVID-19 ocurre en un contexto de incremento de otras enfermedades respiratorias.
De acuerdo con el boletín epidemiológico del Minsa, durante la última semana de julio también se notificaron 1,537 casos de neumonía, un aumento respecto al informe anterior. Asimismo, las autoridades reportaron 402 nuevos casos de chikungunya y 122 casos confirmados de dengue, lo que refleja una mayor presión sobre el sistema de vigilancia epidemiológica.
La gestión de la pandemia continúa siendo objeto de cuestionamientos
Desde el inicio de la pandemia en 2020, la respuesta del Gobierno de Nicaragua frente al COVID-19 ha sido ampliamente cuestionada por especialistas, organismos internacionales y organizaciones independientes.
A diferencia de la mayoría de países de Centroamérica, Nicaragua no decretó confinamientos obligatorios ni suspendió de forma generalizada las actividades masivas durante los primeros meses de la emergencia sanitaria, una estrategia que generó críticas de expertos en salud pública.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también pidió en distintas ocasiones fortalecer la vigilancia epidemiológica, mantener la transparencia en la información sanitaria y reforzar las medidas de prevención frente al COVID-19.
Paralelamente, médicos independientes y organizaciones de monitoreo ciudadano cuestionaron durante la pandemia las cifras oficiales, señalando posibles subregistros y limitaciones en la información pública sobre contagios y fallecimientos relacionados con el virus.
Persistencia del virus mantiene vigilancia sanitaria
Aunque el número de casos confirmados sigue siendo reducido en comparación con los picos registrados durante los primeros años de la pandemia, el informe semanal confirma que el SARS-CoV-2 continúa circulando en Nicaragua.
El propio Minsa señaló que muchas de las personas atendidas presentaban enfermedades preexistentes, entre ellas hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedades cardíacas, insuficiencia renal crónica y enfermedades pulmonares, condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar complicaciones por COVID-19.
El Ministerio reiteró su llamado a mantener las medidas de prevención y aseguró que continuará dando seguimiento a los casos confirmados, mientras el país enfrenta simultáneamente un incremento de enfermedades respiratorias y transmitidas por mosquitos.
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