McFields advierte que Brasil busca suavizar resolución de la OEA contra Ortega y Murillo

El exembajador Arturo McFields advirtió que Brasil busca suavizar la resolución de la OEA sobre Nicaragua, eliminando exigencias relacionadas con Rusia y China y mecanismos de presión contra Ortega y Murillo

Lucia Pineda Ubau
septiembre 29, 2026 03:30 PM
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El Gobierno de Brasil busca modificar disposiciones centrales del proyecto de resolución sobre Nicaragua que será discutido este viernes 2 de octubre por los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), según aseguró el exembajador nicaragüense ante ese organismo, Arturo McFields, durante una entrevista con 100% Noticias.

De acuerdo con McFields, la delegación brasileña presentó una propuesta de cambios que incluye eliminar la referencia a Nicaragua como una amenaza para la seguridad hemisférica, retirar la exigencia relacionada con la presencia de personal y tecnología de seguridad procedentes de fuera del continente y modificar el mecanismo de seguimiento diplomático previsto en el documento.

El exembajador interpretó que esta disposición está relacionada con la cooperación de Managua con Rusia y China, aunque aclaró que el texto no menciona expresamente a esos países.

"No quieren que se remuevan la tecnología ni el personal extra hemisférico, entiéndase China, Rusia y en menor medida Irán del territorio nicaragüense", afirmó McFields al explicar las objeciones que atribuyó a Brasil.

También sostuvo que Estados Unidos es el principal impulsor de esta disposición, debido a sus preocupaciones sobre la influencia de potencias extrarregionales en América Latina. "Este capítulo o este párrafo está ahí porque Estados Unidos lo está pidiendo", aseguró.

Para McFields, la discusión sobre Nicaragua ha incorporado una dimensión de seguridad regional que trasciende las demandas tradicionales relacionadas con derechos humanos, libertades públicas y democracia.

McFields advierte que eliminar el seguimiento ministerial debilitaría la resolución

Otra de las objeciones atribuidas a Brasil se refiere al establecimiento de un grupo ministerial encargado de supervisar el cumplimiento de las medidas que eventualmente aprueben los cancilleres.

El proyecto contempla que ese mecanismo evalúe los avances y presente un informe en un plazo de 30 días, con la posibilidad de una nueva reunión ministerial para examinar acciones posteriores.

McFields cuestionó la posibilidad de sustituir la participación de cancilleres o altos funcionarios gubernamentales por exfuncionarios o personalidades independientes, al considerar que esa alternativa disminuiría el peso diplomático de una eventual misión.

"Vos necesitás llevar gente que tenga todo el peso, todo el rigor, todo el respaldo detrás de este funcionario que va, hay un Estado", expresó.

"Cada tache que hacen es una uña, es un colmillo que le van quitando al tigre", afirmó, utilizando una metáfora para cuestionar las modificaciones que atribuye a la delegación brasileña.

A pesar de sus críticas, McFields consideró posible que los países promotores de la resolución acepten algunos cambios para ampliar el respaldo al documento, aunque advirtió que todavía no existe certeza sobre el resultado de las negociaciones.

¿Qué exigencias enfrenta Ortega y Murillo ante la OEA?

La propuesta que será discutida por los cancilleres incluye demandas relacionadas con la situación política y los derechos humanos en Nicaragua.

Entre ellas figuran la liberación de los presos políticos, la restitución de nacionalidades retiradas por motivos políticos, el restablecimiento de libertades fundamentales, la devolución de propiedades confiscadas y la reversión de reformas a la constitución chamuca aprobadas en 2025 y 2026.

También contempla el retiro de capacidades de seguridad extrarregionales que representen una amenaza hemisférica y la creación de un mecanismo para verificar el cumplimiento de las medidas.

Consultado sobre la posibilidad de que Ortega y Murillo acepten estas exigencias, McFields manifestó sus dudas sobre un cumplimiento integral, pero sostuvo que el régimen nicaragüense podría realizar concesiones parciales ante la presión diplomática.

"No creo que vayan a aceptarlo todo", declaró.

Interpretó determinadas actividades religiosas permitidas recientemente en Nicaragua como posibles señales de flexibilización. McFields también planteó que el régimen nicaragüense podría optar por rechazar las exigencias y mantener su posición frente a la OEA.

McFields plantea dos posibles respuestas de Ortega y Murillo ante la presión internacional

El exrepresentante de Nicaragua ante la OEA también analizó las alternativas que, a su juicio, podrían considerar Ortega y Murillo frente a las exigencias internacionales y la nominación de Natasha Franceschi como embajadora de Estados Unidos en Managua.

Según McFields, una posibilidad sería realizar concesiones limitadas para reducir las tensiones diplomáticas. La otra consistiría en rechazar las demandas de la OEA y eventualmente negarse a recibir a la diplomática estadounidense.

"Patear la mesa y decir: 'No aceptamos a la embajadora, no vamos a hacer caso a la OEA y seguimos en nuestro proyecto dictatorial'", expresó al describir uno de los escenarios que considera posibles.

Estados Unidos mantiene presión diplomática y económica, señala McFields

En relación con las herramientas que podría utilizar Washington, McFields destacó que las posiciones de los sectores políticos estadounidenses pueden diferir en cuanto a los mecanismos para abordar la crisis nicaragüense.

"Por el momento Estados Unidos ha dicho ahorita presión diplomática y económica. Eso es lo que han dicho con respecto a Nicaragua", manifestó.

El exembajador consideró que la discusión en la OEA y la política estadounidense hacia Managua podrían aumentar las dificultades diplomáticas de la dictadura nicaragüense, aunque evitó establecer una fecha para un eventual cambio político.

"No creo que se vaya a acabar pronto, pero sí creo que se le va a golpear las raíces de ese edificio", afirmó.

McFields diferenció además entre la salida de un gobernante y el desmantelamiento de las estructuras políticas e institucionales que sostienen un sistema de poder, al señalar que se trata de procesos distintos.

Negociaciones definirán el alcance de la resolución del 2 de octubre

Para McFields, el principal desafío inmediato será determinar si los países miembros de la OEA consiguen consensuar un documento que mantenga los mecanismos de seguimiento y las exigencias relacionadas con la seguridad hemisférica.

"Probablemente, para sacar un documento contundente se ceda en algunas de las peticiones de Lula. No en todas, pero sí en algunas", indicó.

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