Embajadora de EEUU para Nicaragua plantea llevar a “autoritarios a la mesa de negociación”: “El statu quo es intolerable”

Natasha Franceschi, nominada a embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, afirmó ante el Senado que su experiencia incluye cómo “llevar a los autoritarios a la mesa” en relación al régimen Ortega y Murillo. Advirtió que “el statu quo en Nicaragua es intolerable”. Si es confirmada, prometió mantener la presión diplomática, utilizar las herramientas de Washington y buscar una solución que favorezca la seguridad y los intereses estadounidenses

Carmen Aguirres
septiembre 24, 2026 08:44 AM
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Natasha Franceschi, nominada por el presidente Donald Trump como embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, afirmó este jueves ante el Senado que su experiencia diplomática incluye buscar cómo llevar a gobiernos autoritarios a la mesa de negociación y advirtió que la situación actual de Nicaragua es “intolerable” para los nicaragüenses, los países vecinos y Estados Unidos.

Franceschi hizo las declaraciones durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, como parte del proceso de confirmación para asumir la representación diplomática estadounidense en Managua.

La diplomática, con 25 años de carrera en el Servicio Exterior, dedicó una parte central de su declaración a explicar cómo su experiencia en países con escenarios políticos complejos marcaría su actuación en Nicaragua si recibe la confirmación del Senado.

“A lo largo de mi carrera, he trabajado en los asuntos que definen mi nominación: cómo llevar a los autoritarios a la mesa de negociación y trabajar con gobiernos comprometidos con la paz y la estabilidad para encontrar una salida a regímenes brutales y dar voz a la voluntad de las personas que sufren bajo la tiranía”, declaró Franceschi.

Inmediatamente después lanzó una de sus afirmaciones más contundentes sobre Nicaragua.

“El statu quo en Nicaragua es intolerable para su pueblo, sus vecinos y para Estados Unidos”, sostuvo.

Presión diplomática hacia una “solución” en Nicaragua

Franceschi adelantó que, de ser confirmada, una de sus principales líneas de actuación será mantener la presión diplomática para buscar una solución en Nicaragua que también responda a los intereses estadounidenses.

“Si soy confirmada, mantendré la presión diplomática hacia una solución en Nicaragua que promueva la prosperidad y la seguridad de Estados Unidos”, afirmó.

La declaración perfila la estrategia diplomática que Franceschi pretende impulsar desde Managua: presión sobre el gobierno nicaragüense, coordinación con otros países y utilización de mecanismos multilaterales.

La nominada aseguró que recurrirá a “toda la gama de herramientas diplomáticas” disponibles y mencionó específicamente a la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Franceschi dijo que apoyará la actuación de Washington en la OEA, incluido el proceso de cancilleres que, según aseguró, está obteniendo un “significativo apoyo colectivo regional”.

También señaló que trabajará con gobiernos que compartan los objetivos estadounidenses para que Nicaragua no pueda representar un desafío a lo que describió como un hemisferio occidental “más fuerte, más seguro, más próspero y más libre”.

Propiedades estadounidenses, Iglesia católica y alianzas

La nominada advirtió además que, si llega a Managua, dejará claro que la administración Trump “no tolerará amenazas ni abusos”, y mencionó específicamente la confiscación de propiedades y activos pertenecientes a estadounidenses.

La protección de ciudadanos y de intereses comerciales de Estados Unidos figura entre las prioridades que Franceschi presentó ante los senadores.

También señaló la libertad religiosa y la situación de la Iglesia católica.

Franceschi dijo que buscará enfrentar lo que calificó como una “crisis de derechos humanos y libertad religiosa” y cuestionó la “represión de los cristianos, particularmente de la Iglesia católica y sus feligreses”.

En materia de seguridad regional, aseguró que entre los objetivos estadounidenses en Nicaragua está “desarticular y disuadir alianzas adversarias”, aunque en esa parte de su declaración no mencionó específicamente a ningún gobierno extranjero.

Senadores advierten sobre situación política de Nicaragua

La situación política nicaragüense también estuvo presente en las intervenciones de los senadores durante la audiencia de confirmación.

Uno de los senadores, Tim Kaine (demócrata) afirmó que la experiencia de Franceschi podría resultar relevante ante lo que describió como un “profundizado retroceso autoritario” en Nicaragua.

También recordó declaraciones de Daniel Ortega sobre las elecciones y señaló que Franceschi asumiría la misión diplomática en un momento de particular importancia para las relaciones entre Washington y Managua.

Durante la audiencia se mencionó además que Nicaragua no cuenta con un embajador estadounidense confirmado por el Senado desde 2023.

Los senadores hicieron referencia asimismo a una iniciativa legislativa bipartidista relacionada con Nicaragua y a sus preocupaciones por corrupción, violaciones de derechos humanos y represión política.

“He mantenido una posición firme frente a regímenes antidemocráticos”

Franceschi presentó sus 25 años en el Servicio Exterior como parte de la experiencia que llevaría a Nicaragua.

“He impulsado la política de Estados Unidos en contextos delicados, he mantenido una posición firme frente a regímenes antidemocráticos que violan los derechos humanos y la libertad religiosa de sus ciudadanos”, expresó.

La diplomática aseguró que ha trabajado en algunos de los “entornos políticos más complejos del mundo” y sostuvo que ha enfrentado esos escenarios con “claridad, disciplina y fidelidad a la Constitución de Estados Unidos”.

Franceschi también dirigió un mensaje a los nicaragüenses dentro y fuera del país.

“Nunca perderé de vista al pueblo nicaragüense, ya sea en casa o en el exilio, que merece algo mejor que sus captores y abusadores”, manifestó.

Finalmente, afirmó que “hace mucho tiempo” que Nicaragua debería regresar al conjunto de naciones prósperas de las Américas, “libre del totalitarismo”.

La comparecencia forma parte del proceso de confirmación de Franceschi. Si su nominación avanza en el Comité de Relaciones Exteriores y posteriormente obtiene la aprobación requerida en el Senado, asumiría como embajadora de Estados Unidos en Nicaragua.

Declaración de embajadora Natasha Franceshi ante el senado

Presidente Hagerty, miembro de mayor rango Kane, distinguidos miembros de este comité:

Es un honor comparecer hoy ante ustedes como nominada del presidente Trump para servir como embajadora de Estados Unidos ante la República de Nicaragua. Agradezco al presidente y al secretario Rubio por la confianza que han depositado en mí.

Si soy confirmada, trabajaré estrechamente con todos ustedes para promover los intereses de Estados Unidos en Nicaragua y apoyar el derecho de los nicaragüenses a decidir el futuro de su país.

Hoy me acompaña mi madre, Hillary, sin cuyo aliento no estaría aquí. Ella me ha visitado en cada uno de mis ocho destinos en el extranjero, excepto Irak, y, como pueden dar fe mis colegas de las embajadas a lo largo de los años, nadie representa a Estados Unidos en una celebración del Día de la Independencia con mayor orgullo y alegría que mi madre.

También agradezco el apoyo de mi pareja, el embajador Stephen Fagan, quien nos acompaña virtualmente desde Bagdad.

Como pareja de miembros del Servicio Exterior, hemos servido juntos al pueblo estadounidense en múltiples destinos, así como durante largos períodos de separación. No estaría aquí sin el apoyo y la orientación de otros miembros de mi familia, amigos de toda la vida que han viajado desde California para acompañarme hoy, y colegas del Servicio Exterior y del servicio civil que están siguiendo esta audiencia en línea. Estoy profundamente agradecida por todo su apoyo.

He dedicado mis 25 años de carrera en el Servicio Exterior a promover y proteger los intereses estadounidenses en algunos de los entornos políticos más complejos del mundo.

He impulsado la política de Estados Unidos en contextos delicados, he mantenido una posición firme frente a regímenes antidemocráticos que violan los derechos humanos y la libertad religiosa de sus ciudadanos, y he respondido a cada desafío con claridad, disciplina y fidelidad a la Constitución de Estados Unidos.

A lo largo de mi carrera, he trabajado en los asuntos que hoy definen mi nominación: cómo llevar a los autoritarios a la mesa de negociación y trabajar con gobiernos comprometidos con la paz y la estabilidad para encontrar una salida a regímenes brutales y dar voz a la voluntad de las personas que sufren bajo la tiranía.

El statu quo en Nicaragua es intolerable para su pueblo, sus vecinos y Estados Unidos.

El presidente Trump ha reafirmado la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental y ha asegurado nuestros intereses de seguridad nacional, haciendo que la región sea más segura, más fuerte y más próspera.

En Nicaragua, esto significa proteger a los ciudadanos estadounidenses y los intereses comerciales de Estados Unidos, detener la inmigración ilegal, desarticular y disuadir alianzas adversarias, y poner fin a la crisis de derechos humanos y libertad religiosa.

Si soy confirmada, mantendré la presión diplomática para alcanzar una solución en Nicaragua que promueva la prosperidad y la seguridad de Estados Unidos.

Dejaré claro que la Administración no tolerará amenazas ni abusos, incluida la confiscación de propiedades y activos pertenecientes a estadounidenses, así como la represión contra los cristianos, particularmente contra la Iglesia católica y sus feligreses.

Utilizaré toda la gama de herramientas diplomáticas y respaldaré nuestra voz en favor de la libertad en la Organización de los Estados Americanos (OEA), incluso a través del proceso de cancilleres actualmente en marcha, que está obteniendo un importante respaldo colectivo en la región.

También trabajaré con quienes comparten nuestros mismos objetivos para garantizar que Nicaragua no pueda representar un desafío para un hemisferio occidental más fuerte, más seguro, más próspero y más libre.

Si soy confirmada, confío en que, trabajando con este comité, podremos proteger los intereses de Estados Unidos y obtener resultados concretos para el pueblo estadounidense.

Nunca perderé de vista al pueblo nicaragüense, tanto a quienes permanecen en el país como a quienes viven en el exilio, todos los cuales merecen algo mejor que sus captores y abusadores.

Hace mucho tiempo que Nicaragua debería haber regresado al seno de las naciones prósperas de las Américas, libre del totalitarismo.

Señor presidente, miembro de mayor rango y miembros del comité, gracias por considerar mi nominación.

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