“Ya es un asunto de seguridad hemisférica”: exiliados nicaragüenses llevan caso Ortega-Murillo ante Rubio

La estrategia de incidencia de un grupo de exiliados busca cambiar el enfoque con el que Washington analiza la crisis nicaragüense. Los activistas quieren que las denuncias sobre represión, migración y presuntas redes criminales sean evaluadas también desde la perspectiva de la seguridad regional

Carmen Aguirres
septiembre 02, 2026 09:23 AM
“Ya es un asunto de seguridad hemisférica”: exiliados nicaragüenses llevan caso Ortega-Murillo ante Rubio

Un grupo de nicaragüenses de derecha exiliados en Estados Unidos y Costa Rica intensificó sus gestiones ante altos funcionarios de Washington para que la situación de Nicaragua deje de ser abordada únicamente como una crisis interna y sea examinada como un asunto de seguridad hemisférica, ante lo que describen como una combinación de represión política, crimen transnacional, migración irregular y alianzas con potencias extrarregionales.

Los promotores de la iniciativa remitieron el pasado 31 de agosto de 2026 una carta al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; al secretario de Guerra, Pete Hegseth; y a Kristi Noem, enviada especial para el denominado Escudo de las Américas, según la nota informativa compartida por los activistas.

El documento sostiene que el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo debería ser considerado un asunto prioritario para la seguridad regional y no únicamente un problema doméstico de Nicaragua.

Los firmantes solicitan “medidas firmes, legales y sustentadas en evidencia” y plantean que las autoridades estadounidenses evalúen las denuncias y determinen las acciones correspondientes conforme a su legislación y mecanismos de política exterior.

Piden que Nicaragua sea discutida en el “Escudo de las Américas”

Uno de los planteamientos más relevantes es la solicitud para que la situación de Nicaragua figure en una próxima reunión del Escudo de las Américas o Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C).

Los remitentes aclaran, según el documento, que no pretenden sustituir las competencias de las agencias estadounidenses ni “prejuzgar investigaciones en curso”, sino que el caso nicaragüense sea evaluado bajo criterios de inteligencia, seguridad nacional y derecho internacional.

También solicitan que la defensa de la libertad y la democracia en Nicaragua sea considerada parte de los intereses de seguridad del hemisferio.

Exiliados lanzan graves señalamientos contra Ortega y Murillo

La nota informativa recoge una serie de acusaciones particularmente graves formuladas por los promotores de la iniciativa.

Los firmantes sostienen que Nicaragua se habría convertido en un desafío estratégico para Estados Unidos y el hemisferio por el supuesto tránsito de drogas y otras actividades relacionadas con redes criminales que utilizarían territorio y espacios marítimos nicaragüenses como rutas o apoyo logístico.

Además, hablan de una supuesta arquitectura “criminal y política” en la que, según su planteamiento, confluirían autoritarismo, narcotráfico, vigilancia electrónica rusa, penetración china, refugio de capitales ilícitos y tráfico de migrantes.

Los activistas también informaron a las autoridades estadounidenses sobre lo que califican como una “posible exposición” de Nicaragua a redes de organizaciones terroristas y extremistas, mencionando específicamente a Hamás y Hezbolá.

Estos señalamientos corresponden a los autores de la carta y la nota informativa proporcionada no incluye pruebas independientes que permitan confirmar esas acusaciones.

Acusan al régimen de utilizar la migración como “arma”

Otro de los ejes de la iniciativa es la política migratoria nicaragüense.

Los firmantes acusan al gobierno Ortega-Murillo de haber utilizado la migración irregular como instrumento contra la seguridad estadounidense y, al mismo tiempo, como una fuente de ingresos.

Según la nota, sostienen que desde territorio nicaragüense se habría desarrollado una estrategia denominada “trampolín migratorio”, facilitando el traslado de al menos 1.14 millones de migrantes irregulares hacia la frontera estadounidense entre 2022 y los primeros días de 2026.

La cifra y la caracterización de esta política como un instrumento de “agresión política e ideológica” son presentadas por los firmantes. El material proporcionado no detalla en esta nota las fuentes utilizadas para calcular los 1.14 millones.

Kenia Gutiérrez: “No puede ser tratado exclusivamente como un asunto interno”

La activista política Kenia Gutiérrez, una de las promotoras de las gestiones, explicó que buscan modificar la manera en que Washington analiza la crisis nicaragüense.

El caso de Nicaragua no puede ser tratado exclusivamente como un asunto interno del país”, afirmó.

Gutiérrez señaló que el incremento de la represión, el deterioro de los derechos humanos y lo que considera un creciente desafío del régimen a la comunidad internacional justifican que Nicaragua sea evaluada desde una perspectiva que incluya política exterior, seguridad regional y defensa de los intereses hemisféricos.

Según la activista, la comunicación enviada a Rubio y otros altos funcionarios forma parte de una estrategia más amplia de incidencia que también ha incluido contactos con senadores y congresistas estadounidenses.

El propósito, explicó, es mantener a Nicaragua dentro de la agenda política de Estados Unidos.

“La dictadura sandinista no debe ser normalizada”

Gutiérrez insistió en que los promotores de la iniciativa no buscan simplemente otra declaración política.

La dictadura sandinista no debe ser normalizada ni quedar relegada de las prioridades internacionales”, expresó.

La activista sostuvo que los exiliados continuarán realizando gestiones ante instituciones estadounidenses y otros actores internacionales para mantener visibles las denuncias de violaciones de derechos humanos, persecución política y deterioro institucional.

También dirigió un mensaje a los nicaragüenses dentro y fuera del país.

La lucha por la libertad no se ha detenido”, afirmó.

A su juicio, cada carta, reunión y gestión de incidencia forma parte de una estrategia destinada a evitar que la situación nicaragüense desaparezca de las agendas internacionales.

“Nicaragua sigue siendo un asunto pendiente para la comunidad internacional y la libertad del pueblo nicaragüense no puede darse por perdida”, agregó.

Ricardo Zeas: “La dictadura no se ve de lejos”

Desde Costa Rica, el activista político exiliado Ricardo Zeas Mendoza explicó por qué decidió sumarse a la iniciativa junto con los nicaragüenses radicados en Estados Unidos.

Desde Costa Rica la dictadura no se ve de lejos, está al otro lado de la frontera”, afirmó Zeas.

El activista aseguró que firmar este tipo de documentos implica riesgos para algunos exiliados debido a lo que considera una persecución del régimen más allá de las fronteras nicaragüenses.

“Aun así, escribimos a Rubio, Hegseth y Noem, porque el caso ya es de seguridad hemisférica”, sostuvo.

Zeas también reivindicó abiertamente la orientación ideológica de la iniciativa.

Lo hacemos desde la derecha y hacia un gobierno aliado de derecha y hacia el Escudo de las Américas, porque esa es la coalición que está confrontando dictaduras, cárteles y potencias adversas”, manifestó.

Y agregó: “No vamos a pedirle amparo a quien es cómplice o apañador de tiranos. Vamos donde vemos posibilidades reales de defender la libertad, el orden y la seguridad del continente”.

Buscan mantener a Nicaragua en la agenda de Washington

Los promotores sostienen que la carta no constituye una acción aislada.

Según Gutiérrez, los nicaragüenses involucrados han realizado otras comunicaciones y gestiones con senadores y congresistas en distintos estados de Estados Unidos, con el propósito de incrementar el conocimiento sobre la situación nicaragüense y mantenerla dentro de las prioridades de Washington.

La estrategia, asegura, pretende construir una acción “sostenida, organizada y persistente” que vincule la crisis política y de derechos humanos con sus posibles repercusiones para la estabilidad y seguridad regional.

La nota informativa, fechada en Washington D.C. el 2 de septiembre de 2026, concluye señalando que los firmantes respaldan las preocupaciones de seguridad que, a su juicio, genera el gobierno nicaragüense para otros países del continente y consideran que su lucha por la democracia y la libertad complementa esos intereses de seguridad regional.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora