Óscar René Vargas: Ortega “perdió la iniciativa política” y septiembre será clave para Nicaragua
El sociólogo y analista político Óscar René Vargas sostiene que Daniel Ortega perdió la iniciativa política y enfrenta un septiembre decisivo ante la reunión de cancilleres de la OEA y la creciente presión internacional sobre Nicaragua
El sociólogo y analista político Óscar René Vargas considera que septiembre podría convertirse en un mes decisivo para Nicaragua, ante la coincidencia de varios escenarios internacionales que aumentarán la presión sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, particularmente la comparecencia del Departamento de Estado ante el Congreso de Estados Unidos y la reunión de cancilleres de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En entrevista con 100% Noticias, Vargas sostuvo que ambos acontecimientos están relacionados y que la audiencia prevista para el 15 de septiembre en Estados Unidos podría ofrecer las primeras señales sobre la posición que Washington llevará dos días después a la reunión de cancilleres de la OEA.
“Septiembre aparentemente es un mes clave”, afirmó Vargas, quien considera que la comparecencia del Departamento de Estado podría dar “luces” sobre la propuesta de resolución que Estados Unidos buscaría impulsar en la reunión hemisférica.
Vargas anticipa papel clave de Marco Rubio en reunión de OEA
Destacó la importancia que tendría la participación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la reunión de cancilleres, especialmente por la posición que ha mantenido frente a los gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela.
A criterio de Vargas, una eventual presencia de Rubio supondría que Washington habría realizado previamente gestiones diplomáticas con gobiernos latinoamericanos y caribeños para conseguir respaldo a una resolución sobre Nicaragua.
“Rubio se juega su prestigio. Y no solamente Rubio se juega su prestigio, sino los Estados Unidos como país se juega su influencia en la región latinoamericana y del Caribe”, señaló.
Vargas recordó como indicador de la correlación internacional la votación de 29 países que respaldaron la convocatoria de la reunión de cancilleres.
Sin embargo, advirtió que todavía existe una interrogante fundamental: cuál será el contenido concreto de la resolución y hasta dónde estarán dispuestos a llegar los Estados miembros.
Reforma constitucional podría depender de resolución internacional
Vargas vinculó además el escenario internacional con los tiempos de la reforma constitucional impulsada por Ortega y Murillo.
Según su interpretación, el aplazamiento de la aprobación definitiva de las modificaciones constitucionales podría responder al interés del régimen de conocer primero qué decisiones adoptará la OEA.
Para el sociólogo, el Gobierno podría estar considerando un “plan B” dependiendo de la intensidad de la presión internacional.
“El hecho que la posterguen significa que ellos están buscando tener un plan B. ¿Cuál sería el plan B? No sabemos”, expresó. Aunque, el día de ayer Rosario Murillo contradijo al presidente de la Asamblea Nacional quien había anunciado la aprobación de las reformas el 21 de septiembre, pero Murillo informó que este martes 1 de septiembre "en la Sesión de la Asamblea Nacional, Orgullo de Mi País, se presentará a aprobación, en Primera Legislatura, cumpliendo con nuestras leyes, la Reforma Constitucional Nicaragua, Patria Bendita y Libre. La Segunda Legislatura se realizará, con Rubén, el próximo 18 de enero, allá en León", indicó.
Vargas planteó dos posibles escenarios: que el régimen modifique algunos aspectos de la reforma para reducir la confrontación internacional o que mantenga sin cambios fundamentales su proyecto político.
Considera que, si Ortega y Murillo estuvieran completamente decididos a ignorar cualquier pronunciamiento internacional, no tendrían razones para esperar hasta después de la reunión de cancilleres.
“Ellos están escondiendo la nueva Constitución para evitar dar argumentos a una resolución de mayor fuerza”, interpretó Vargas.
A su juicio, esta conducta evidencia que el régimen todavía toma en consideración la correlación de fuerzas internacionales.
Elecciones podrían convertirse en eje de resolución de la OEA
Vargas considera que uno de los puntos con mayores posibilidades de generar consenso entre los países de la OEA sería exigir la realización de elecciones en Nicaragua.
“No creo” que la prioridad sea declarar ilegítimo al régimen, explicó el analista, porque considera que varios gobiernos latinoamericanos podrían no respaldar una medida de esa naturaleza.
En cambio, estima que una resolución enfocada en exigir condiciones electorales podría obtener mayor respaldo.
“Ellos están buscando que no haya elecciones en Nicaragua y la manera como la mayoría de los países se pueden pronunciar a favor de una resolución es alrededor de que las elecciones se realicen en Nicaragua”, afirmó.
Vargas planteó, a manera de escenario hipotético, que la OEA podría establecer plazos para que el régimen adopte determinadas medidas y advertir consecuencias en caso de incumplimiento.
Entre las posibilidades mencionó restricciones económicas vinculadas al suministro de petróleo, aunque dejó claro que se trata de una hipótesis y que todavía se desconoce el contenido de cualquier eventual resolución.
“Adelantarnos a los detalles sería aventurarnos”, reconoció.
“Ortega perdió la iniciativa política”
Uno de los principales planteamientos de Vargas durante la entrevista fue que Daniel Ortega habría perdido la iniciativa política internacional después de su discurso del 19 de julio.
Según el sociólogo, las declaraciones de Ortega sobre el sistema electoral provocaron un efecto contrario al buscado por el régimen y volvieron a colocar la situación nicaragüense en la agenda internacional.
“El tema es que Ortega no tiene la iniciativa política. La perdió. La perdió el 19 de julio. Y ahora la iniciativa política la tienen los Estados Unidos”, aseguró.
Vargas calificó lo ocurrido como un “error fundamental” del régimen porque, según su análisis, antes de esas declaraciones Nicaragua había perdido protagonismo dentro de las prioridades internacionales.
El discurso, sostuvo, provocó reacciones de gobiernos, organizaciones internacionales y sectores políticos de diferentes tendencias ideológicas.
“Ese discurso puso nuevamente a Nicaragua en la agenda política latinoamericana y mundial”, señaló.
Para Vargas, la convocatoria de la reunión de cancilleres constituye una de las consecuencias más importantes de esa nueva coyuntura.
“La prueba que no la puede recuperar fue el voto de la OEA, de 29 votos a favor de ir a una convocatoria de cancilleres. Ahí se demostró que ya había perdido la iniciativa política”, agregó.
Vargas ve poco probable una acción militar contra Cuba
Durante la entrevista también se abordaron las especulaciones sobre una posible acción estadounidense contra Cuba y las repercusiones que un escenario de esa naturaleza podría tener sobre Nicaragua.
Vargas se mostró escéptico ante esa posibilidad y señaló que Estados Unidos enfrenta otros desafíos internacionales y económicos que, en su criterio, aumentarían los riesgos de una intervención.
El sociólogo mencionó como hipótesis la tradicional denominada “sorpresa de octubre”, una decisión de alto impacto adoptada cerca de las elecciones estadounidenses.
No obstante, insistió en que se trata únicamente de escenarios especulativos.
“Si va a haber una sorpresa de octubre, yo creo que es más posible que se realice en Nicaragua que se realice en Cuba”, opinó.
Vargas no precisó qué tipo de acción podría producirse y remarcó que cualquier escenario dependería, en buena medida, de las decisiones adoptadas previamente en el ámbito hemisférico.
Vargas considera poco probable una purga inmediata en el Ejército
Vargas también analizó los movimientos internos del régimen después de la salida de Alba Luz Ramos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la posibilidad de que Rosario Murillo intente avanzar sobre la estructura de mando del Ejército de Nicaragua.
A diferencia de lo ocurrido en el Poder Judicial, el sociólogo considera que una purga militar tendría consecuencias mucho más peligrosas para el régimen.
“Una purga en el Ejército sin el plácet de Ortega puede crear un terremoto político. Y puede ser el cisne negro, un cisne negro. Un error garrafal”, advirtió.
Según Vargas, la coyuntura internacional reduce actualmente el margen de maniobra de Murillo para provocar cambios abruptos dentro de la institución militar.
El régimen, afirmó, necesita conservar la cohesión de las Fuerzas Armadas ante el aumento de las presiones externas.
“Ellos necesitan tener el beneplácito del Ejército para hacer un efecto contrarrestante a lo que está pasando a nivel internacional”, explicó.
Una fractura dentro del Ejército en un momento de debilidad internacional, agregó, podría convertirse en un factor de desestabilización difícil de controlar.
Por ello, Vargas considera más probable que cualquier modificación de poder dentro de la institución ocurra gradualmente y sin una destitución abrupta de sus principales figuras.
Septiembre, un punto de inflexión
Vargas concluyó que las próximas semanas permitirán conocer si el régimen mantiene intacta su hoja de ruta constitucional o introduce modificaciones ante la presión externa.
El punto determinante, insistió, será conocer el contenido de la resolución que adopten los cancilleres y observar posteriormente la reacción de Ortega y Murillo.
“Septiembre es clave”, afirmó el sociólogo.
Para Vargas, el régimen enfrenta ahora una situación diferente porque ya no controla completamente los tiempos de la crisis política: las decisiones internacionales y la correlación de fuerzas regionales se han convertido nuevamente en variables que Ortega y Murillo deben tomar en consideración.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias