La paradoja de los Harp: ella es la “devota” asistente de Trump y él hace propaganda para Ortega en Nicaragua
Natalie Harp integra el círculo más cercano de Donald Trump en la Casa Blanca, mientras su hermano Preston vive en Nicaragua, se declara sandinista y utiliza sus redes para defender al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Dos hermanos criados en California terminaron en polos políticos opuestos
Mientras Natalie Harp se ha convertido en una de las asistentes más cercanas y leales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su hermano mayor, Preston Harp, escogió un camino radicalmente distinto: se instaló en Nicaragua, se declara sandinista y utiliza sus redes sociales para defender al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, pese a la creciente confrontación de Managua con Washington.
La historia de los hermanos Harp parece atravesada por una contradicción política difícil de ignorar. Natalie, de 35 años, se mueve en el corazón del poder estadounidense y ha alcanzado un nivel de cercanía con Trump que recientemente volvió a colocarla bajo los reflectores. Preston, de 38, vive en Nicaragua desde 2023 y ha hecho pública su simpatía por el Frente Sandinista.
Una investigación publicada por EL PAÍS este 21 de agosto documentó la vida que Preston lleva en Nicaragua, particularmente en Masatepe, donde frecuenta bares, participa en actividades vinculadas al oficialismo y exhibe abiertamente en redes sociales sus simpatías sandinistas.
El medio nicaragüense Divergentes también reconstruyó recientemente la historia de los hermanos y describió a Preston como un estadounidense que se define “antiimperialista” y que asegura haber encontrado en la Nicaragua gobernada por Ortega y Murillo la “paz” que buscaba.
La paradoja es evidente: la hermana trabaja junto al presidente de Estados Unidos mientras el hermano defiende desde Nicaragua a un régimen enfrentado políticamente con Washington.
¿Quién es Preston Harp y cómo terminó en Nicaragua?
Preston y Natalie crecieron en California dentro de una familia cristiana y profundamente conservadora.
De acuerdo con los relatos de Preston recogidos por EL PAÍS, Divergentes y otros medios estadounidenses, ambos fueron educados en casa. Él desarrolló una personalidad más rebelde, con interés por el rock, el skate y escritores como Jack Kerouac, mientras describe a Natalie como la hija más apegada a las reglas familiares.
Con el paso de los años sus caminos se separaron todavía más.
Un episodio familiar terminó por fracturar la relación: la muerte de su padre, Robert Harp, en 2020.
Preston ha contado a medios estadounidenses que después de aquella pérdida atravesó años difíciles. Mientras Natalie y su madre terminaron instalándose en Florida, cerca de Mar-a-Lago, él tomó otra dirección.
En 2022 viajó por primera vez a Nicaragua.
Según ha contado, aquella experiencia le produjo una sensación de tranquilidad que no había experimentado desde la muerte de su padre.
Un año después decidió instalarse en el país.
De California a defender al Frente Sandinista
La vida de Preston en Nicaragua no se ha limitado a la de un estadounidense retirado de la política de su país.
Harp se ha convertido en un abierto defensor del sandinismo y del Gobierno de Ortega y Murillo.
En sus redes sociales rechaza que Nicaragua sea una dictadura y defiende que el Frente Sandinista permanece en el poder por decisión popular.
En una de las publicaciones reseñadas por ambos medios, Preston defendió las movilizaciones oficialistas y terminó utilizando consignas históricas del sandinismo como “¡Viva el Frente Sandinista!” y “¡Patria libre o morir!”.
Su posición contrasta con el proceso de concentración del poder documentado durante los últimos años en Nicaragua y con las más recientes decisiones adoptadas por Ortega y Murillo.
En julio, Ortega llegó a declarar públicamente que en Nicaragua no volvería a haber elecciones, mientras posteriormente el oficialismo impulsó cambios constitucionales que contemplan períodos presidenciales de siete años “renovables” y restricciones contra potenciales opositores.
A pesar de ese contexto, Preston sostiene públicamente que el sistema nicaragüense no constituye una dictadura.
Fotos con Ortega y hasta imágenes vestido de policía
La identificación de Preston con el oficialismo también tiene una dimensión visual.
Según documentó EL PAÍS, el estadounidense se fotografía en actividades del régimen y ha utilizado inteligencia artificial para producir imágenes en las que aparece vestido con uniforme de la Policía Nacional de Nicaragua.
El detalle resulta particularmente sensible por el papel atribuido a la institución policial durante la represión de las protestas antigubernamentales iniciadas en abril de 2018.
Preston, sin embargo, exhibe sin reservas su simpatía por el sandinismo y presenta su experiencia en Nicaragua desde una perspectiva diametralmente diferente a la de los opositores, desterrados y organizaciones de derechos humanos que denuncian la situación política del país.
Trabaja con histórico activista estadounidense aliado del sandinismo
En Nicaragua, Preston también terminó relacionándose con S. Brian Willson, veterano activista estadounidense conocido por su oposición a la política exterior de Washington en Centroamérica.
Willson perdió ambas piernas en 1987 cuando fue atropellado por un tren de municiones mientras protestaba contra el envío de armas estadounidenses a la Contra nicaragüense.
Décadas después, Rosario Murillo lo ha presentado públicamente como un “héroe viviente”.
Según EL PAÍS y Divergentes, Preston trabaja con Willson revisando sus memorias y otros escritos relacionados con su trayectoria y pensamiento antiimperialista.
La relación terminó acercando todavía más al estadounidense a círculos ideológicamente identificados con la revolución sandinista.
Su hermana, en cambio, llegó hasta el corazón del poder de Trump
Mientras Preston construía su nueva vida en Nicaragua, Natalie Harp ascendía vertiginosamente dentro del entorno de Donald Trump.
Natalie comenzó a ganar notoriedad en 2019 después de atribuir a la política Right to Try, impulsada por Trump para facilitar el acceso de determinados pacientes a tratamientos experimentales, un papel decisivo durante su lucha contra un cáncer.
Posteriormente participó en actividades políticas republicanas y terminó incorporándose al equipo de Trump.
Su función le ha valido un peculiar apodo en Washington: “la impresora humana”.
La razón es que permanece cerca del mandatario facilitándole impresiones de artículos, publicaciones y otros documentos que Trump prefiere revisar físicamente.
Reportes de medios estadounidenses también la señalan como una de las personas que ayuda al presidente con publicaciones en Truth Social.
Pero su importancia dentro del círculo presidencial quedó particularmente expuesta en julio.
Natalie estuvo entre los escogidos para acompañar a Trump
Después de una cumbre de la OTAN en Turquía, el Servicio Secreto estadounidense habría detectado una posible amenaza iraní contra Trump.
Como medida de seguridad, se organizó un cambio secreto de aeronave.
Según las reconstrucciones publicadas por medios estadounidenses y recogidas por EL PAÍS y The Independent, Natalie estuvo entre el reducido número de colaboradores que acompañaron a Trump en el segundo avión.
Funcionarios de enorme peso político, entre ellos miembros del gabinete, permanecieron en el Air Force One utilizado como señuelo.
El episodio evidenció hasta qué punto Natalie pertenece al círculo de confianza inmediato del presidente y terminó multiplicando el interés de los medios sobre su vida personal.
Y fue entonces cuando Preston apareció en la historia.
CNN encuentra al hermano sandinista en Nicaragua
La periodista Erin Burnett, de CNN, entrevistó a Preston sobre la relación con su hermana y la extraordinaria cercanía que ella mantiene con Trump.
Preston explicó que Natalie sentía fascinación por la Casa Blanca desde adolescente y recordó que incluso escribía cartas a presidentes estadounidenses.
A su juicio, llegar al círculo presidencial significó para ella cumplir una aspiración que tenía desde hacía años.
“Cumplió su sueño”, resumió Preston, según la entrevista reseñada posteriormente por EL PAÍS y Divergentes.
Pero su aparición pública también expuso hasta qué punto los hermanos terminaron situados en polos ideológicos contrarios.
Preston tampoco quiere regresar a Estados Unidos
La distancia entre ambos no es únicamente política.
Preston ha asegurado que actualmente no mantiene relación con Natalie ni con su madre y tampoco muestra interés en reconstruir esos vínculos.
En declaraciones recogidas por los medios que han reconstruido su historia, ha cuestionado la cercanía de su hermana con Trump y sostiene que no se identifica con ese entorno.
Tampoco parece tener planes de abandonar Nicaragua.
El estadounidense afirma haber encontrado en el país la tranquilidad que buscaba después de años marcados por conflictos familiares y la muerte de su padre.
Esa decisión ha terminado produciendo una de las historias familiares más peculiares alrededor del círculo presidencial estadounidense: mientras Natalie Harp permanece a pocos pasos de Donald Trump en Washington, Preston Harp vive en Nicaragua defendiendo a Daniel Ortega, Rosario Murillo y el Frente Sandinista.
Dos hermanos criados bajo el mismo techo en California terminaron así abrazando proyectos políticos enfrentados.
Y en medio de ambos aparece Nicaragua: el país que Preston escogió para reconstruir su vida y desde donde se ha convertido en un inesperado defensor estadounidense del régimen Ortega-Murillo.
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