Canciller de Costa Rica califica a Nicaragua de “dictadura” y condena la represión de Ortega
San José busca despejar las dudas sobre su política hacia Managua: mantendrá abiertos los canales diplomáticos por razones migratorias, económicas y fronterizas, pero sostiene que el país necesita recuperar el orden democrático
El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, calificó directamente a Nicaragua como una “dictadura”, condenó la represión del gobierno de Daniel Ortega y aseguró que la posición oficial costarricense es exigir el restablecimiento inmediato del cauce democrático en el país.
Las declaraciones fueron brindadas por Tovar en una entrevista con el diario español EL PAÍS, en la que también aclaró cuál es la posición del Gobierno de la presidenta costarricense Laura Fernández frente a Managua, después de cuestionamientos por mensajes que habían generado dudas sobre la postura de San José respecto a la crisis nicaragüense.
Al ser consultado directamente sobre cuál es finalmente la posición de Costa Rica respecto a Nicaragua, el ministro de Relaciones Exteriores fue categórico.
“Nosotros condenamos la represión que está haciendo el presidente Ortega en Nicaragua y hemos abogado por el más inmediato restablecimiento del cauce democrático”, afirmó Tovar a EL PAÍS.
El canciller aseguró que esa postura corresponde no solamente a su criterio, sino a la posición de la presidenta Fernández, del Poder Ejecutivo y del Gobierno costarricense, y recordó que fue planteada ante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Panamá.
Costa Rica: Nicaragua no es una democracia
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista ocurrió cuando EL PAÍS preguntó directamente a Tovar si Costa Rica considera que Nicaragua es una democracia.
La respuesta del canciller fue un rotundo “No”.
Cuando el periodista le preguntó entonces cómo define al sistema político nicaragüense, Tovar respondió sin matices: “Es una dictadura”.
La declaración fija de manera explícita la posición de la Cancillería costarricense frente al régimen de Ortega, en momentos en que la situación política de Nicaragua continúa siendo objeto de discusión internacional.
Canciller aclara polémicas declaraciones de Laura Fernández
Tovar también fue interrogado sobre las declaraciones de la presidenta Laura Fernández acerca de que los nicaragüenses tienen el Gobierno que eligieron.
El canciller rechazó que esas palabras representen un reconocimiento democrático al régimen de Ortega y sostuvo que la declaración de la mandataria costarricense había sido sacada de contexto.
“Se ha descontextualizado lo que ella quería decir”, respondió Tovar.
Acto seguido, insistió en que la posición oficial del Gobierno costarricense es la que él mismo expresó ante la OEA en Panamá: condenar la represión en Nicaragua y reclamar el restablecimiento del orden democrático.
La aclaración adquiere relevancia debido a la histórica relación entre ambos países y a la presencia de una numerosa comunidad nicaragüense en territorio costarricense.
Costa Rica mantiene relaciones diplomáticas, pero no de alto nivel
Pese a considerar que Nicaragua está gobernada por una dictadura, Costa Rica mantiene abiertas sus relaciones diplomáticas con Managua.
Tovar explicó que la cercanía geográfica obliga a administrar una relación compleja que involucra asuntos de seguridad, migración, comercio y conflictos fronterizos.
El ministro señaló además la interdependencia existente entre ambos países y destacó el peso que tiene la comunidad nicaragüense radicada en Costa Rica.
“También a Nicaragua le interesa entender que en Costa Rica hay cientos de miles de nicaragüenses y que su economía se nutre de remesas enviadas por su población migrante”, declaró.
Para el canciller, esa realidad obliga a San José a manejar sus vínculos con Managua con “sabiduría, con prudencia y a veces con firmeza”.
Tovar marcó, sin embargo, una diferencia entre conservar los canales diplomáticos y mantener una relación política estrecha con el Gobierno de Ortega.
“Tenemos relaciones diplomáticas porque no las hemos roto como sí las rompimos con Cuba recientemente, pero no tenemos relaciones de alto nivel”, señaló.
Una definición política sin ambigüedades
Las declaraciones de Tovar permiten precisar la postura que el actual Gobierno costarricense quiere proyectar frente a su vecino del norte: mantener abiertos los canales diplomáticos necesarios entre dos países fronterizos, pero sin reconocer al régimen de Ortega como democrático.
La definición utilizada por el jefe de la diplomacia costarricense es inequívoca: para San José, Nicaragua es una dictadura, existe represión bajo el Gobierno de Ortega y el país necesita retornar al cauce democrático.
Al mismo tiempo, Costa Rica apuesta por mantener una relación pragmática debido a los fuertes vínculos migratorios, económicos, comerciales y fronterizos que existen entre ambas naciones.
Las declaraciones se producen además en un contexto en el que la situación de Nicaragua continúa ocupando espacio en los organismos regionales y en la política exterior de varios países del continente.
Fuente de las declaraciones: entrevista del canciller Manuel Tovar con EL PAÍS.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias