Dictadora desaparece a “ex pareja” de Daniel Ortega y a sus dos hijas

Una nueva denuncia pública reaviva uno de los casos más sensibles vinculados al entorno de Daniel Ortega. La familia de Elvia Junieth Flores Castillo asegura que lleva casi dieciséis meses sin conocer el paradero de ella ni de sus dos hijas y exige respuestas sobre su situación

Julio 14, 2026 11:20 AM
Dictadora desaparece a “ex pareja” de Daniel Ortega y a sus dos hijas

Casi dieciséis meses de silencio, incertidumbre y preguntas sin respuesta rodean el paradero de Elvia Junieth Flores Castillo y de sus dos hijas. La mujer que en 2017 denunció públicamente haber sido víctima de abusos sexuales cuando era menor de edad permanece, según su familia, sin que se conozca su paradero junto a las niñas.

Su madre Elpidia Castillo denunció que desde la noche del 21 de marzo de 2025 no tiene ninguna información sobre su hija, Elvia Junieth Flores Castillo, ni sobre sus nietas Camileth y Melissa. La mujer responsabilizó a la dictadura de Ortega-Murillo por lo ocurrido y exigió conocer dónde se encuentran y en qué condiciones permanecen.

La grabación fue publicada en una cuenta de TikTok denominada “Voz de una Madre Nicaragüense”, cuya descripción señala que presenta el testimonio de una madre “desesperada por su hija y por sus nietas”. Según la información disponible al momento de revisar el perfil, la cuenta había sido creada recientemente y contenía únicamente ese video.

Frente a la cámara, Castillo formula una denuncia que combina el reclamo público con la angustia de una madre y una abuela que asegura haber pasado casi dieciséis meses sin poder escuchar la voz de sus familiares. “Quiero hacer una denuncia pública”, expresa al inicio del video.

Castillo afirma que desconoce por completo dónde se encuentran Elvia Junieth y las niñas, cómo están siendo tratadas y cuál es su estado físico y emocional. “No sé en qué situación se encuentran, cómo están. Son dos niñas inocentes”, reclama.

La madre sostiene que la última comunicación ocurrió la noche del 21 de marzo de 2025. Según su relato, Elvia Junieth logró comunicarse con la familia antes de que supuestamente fuera llevada junto con sus dos hijas.

“Esa fue la última vez que yo supe de ella y ya no volví a saber nada”, afirma Castillo.

“Les están robando su niñez”

Una de las mayores preocupaciones expresadas por Castillo se relaciona con las condiciones en las que podrían estar viviendo sus nietas.

La mujer asegura desconocer si las niñas asisten a clases, reciben atención médica o mantienen algún contacto con personas ajenas a quienes supuestamente las retienen.

“Son niñas chiquitas que ni a clases van. Les están robando su niñez”, denuncia.

Castillo también pregunta qué responsabilidad podrían tener dos menores de edad en el conflicto que ha marcado durante años a su familia.

“¿Qué hicieron las niñas para ensañarse con ellas y con su madre? ¿Por qué lo hicieron con las niñas inocentes?”, cuestiona.

La protección de la identidad, la seguridad y el bienestar de las menores debe ser prioritaria. Cualquier investigación sobre el caso tendría que establecer su ubicación y estado sin divulgar información que pueda ponerlas en mayor riesgo.

La madre describe además el impacto físico y emocional que la incertidumbre ha tenido en su vida.

“Yo no duermo ni como”, expresa.

Castillo asegura que su fe le ha permitido sostenerse durante estos meses, pero admite que la falta de noticias le provoca una tristeza que siente difícil de soportar.

“Estoy aquí porque Dios es grande y poderoso. Si no, quién sabe cómo estuviera yo”, manifiesta.

Al concluir su mensaje, promete acudir a organismos, medios de comunicación y cualquier otra instancia que pueda ayudarla a conocer la verdad.

“Voy a ir a todos lados hasta que me den a mis niñas. No voy a parar”, afirma.

¿Quién es Elvia Junieth Flores Castillo?

Elvia Junieth Flores Castillo es una nicaragüense cuyo nombre adquirió notoriedad pública debido a las denuncias realizadas por ella y por varios de sus hermanos contra Daniel Ortega.

En noviembre de 2017, Elvia Junieth participó mediante una llamada telefónica en una conferencia de prensa ofrecida por sus familiares en Miami. Durante esa comunicación afirmó que había sido víctima de abuso de poder de Ortega y que su situación le impedía vivir con plena libertad.

“Yo soy la principal víctima por abuso de poder del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra; ha destruido a mi familia, me ha destruido a mí”, declaró entonces.

También comparó su situación con la de su hermano Santos Sebastián Flores Castillo, quien en ese momento llevaba cuatro años encarcelado.

“Tengo la misma situación que tiene mi hermano. Él está preso en una cárcel y yo en una casa”, sostuvo.

En aquella comparecencia, los hermanos de Elvia Junieth denunciaron que Ortega había iniciado una relación con ella cuando tenía 15 años y aseguraron que se trataba de abuso sexual debido a que era menor de edad y existía una profunda desigualdad de poder.

Estas acusaciones deben atribuirse a Elvia Junieth y a sus familiares. No fueron esclarecidas mediante una investigación judicial independiente en Nicaragua.

El reporte de aquella conferencia indicaba que Elvia Junieth tenía 28 años en noviembre de 2017. Por esa razón, en julio de 2026 tendría aproximadamente 36 o 37 años, dependiendo de la fecha exacta de su cumpleaños.

En el momento de aquella denuncia, Elvia Junieth dijo que ya no mantenía una relación con Ortega y que era madre de dos menores.

Sus familiares afirmaron que ella se encontraba aterrorizada y sometida a vigilancia. También denunciaron que durante años habían sufrido amenazas, encarcelamientos, confiscaciones y otras formas de presión por intentar que el caso fuera investigado.

Santos Flores defendió a su hermana

Santos Sebastián Flores Castillo, abogado y hermano de Elvia Junieth, fue una de las principales personas que denunció públicamente el caso.

Según sus familiares y organismos de derechos humanos, desde años antes de su encarcelamiento había intentado llevar los señalamientos de su hermana ante organizaciones nacionales e internacionales.

El 17 de junio de 2013 fue detenido. Posteriormente recibió una condena de 15 años de prisión por el delito de violación sexual agravada en perjuicio de una trabajadora del Poder Judicial.

Flores Castillo negó los cargos. Su familia también rechazó la acusación y sostuvo que el proceso penal fue utilizado como represalia por haber denunciado la situación de Elvia Junieth.

Desde la cárcel, Santos envió cartas a organismos defensores de derechos humanos en las que describió aislamiento, agresiones, amenazas y falta de atención médica.

En una de esas comunicaciones afirmó que su encarcelamiento constituía una “venganza” y responsabilizó a Ortega por cualquier daño que pudiera sufrir.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) dio seguimiento al caso y denunció que Flores Castillo era sometido a torturas físicas y psicológicas.

En 2017, el Cenidh y la Organización Mundial Contra la Tortura reclamaron a las autoridades nicaragüenses que permitieran el acceso de sus familiares, sus abogados y un médico independiente.

De acuerdo con las denuncias de la familia, esas solicitudes no obtuvieron una respuesta efectiva.

Ocho años en La Modelo

Santos Sebastián Flores Castillo permaneció más de ocho años en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como cárcel La Modelo, ubicado en Tipitapa.

Su familia denunció que pasó largos períodos en la Galería 300, un área de máxima seguridad, bajo aislamiento y con severas restricciones de comunicación.

El 8 de noviembre de 2021 murió mientras continuaba bajo custodia del Estado. Tenía 52 años.

La noticia de su fallecimiento fue comunicada a organismos de derechos humanos por sus familiares. El Cenidh exigió al Ministerio de Gobernación una investigación exhaustiva que determinara las causas y circunstancias de su muerte.

Los familiares aseguraron que no recibieron una explicación suficiente sobre el fallecimiento y denunciaron que Santos había sido sometido a torturas durante sus años de reclusión.

Tras su muerte, el abogado Juan Carlos Arce, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, responsabilizó a Ortega y denunció que el caso permanecía en la impunidad.

Estas afirmaciones formaron parte de los señalamientos de las organizaciones y de la familia. La responsabilidad internacional del Estado fue examinada posteriormente por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El caso llegó a la Corte Interamericana

En julio de 2024, la CIDH presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos el caso de Santos Sebastián Flores Castillo contra el Estado de Nicaragua.

La Comisión concluyó que existían elementos para responsabilizar internacionalmente al Estado por violaciones relacionadas con la detención, el proceso judicial, las torturas denunciadas y su muerte bajo custodia penitenciaria.

Según la CIDH, el caso se relaciona con la tortura sufrida por Flores Castillo y su posterior fallecimiento mientras estaba privado de libertad.

La Comisión también consideró que el proceso penal seguido en su contra estuvo rodeado de irregularidades y que las autoridades no investigaron adecuadamente las denuncias sobre los malos tratos ni las circunstancias de su muerte.

Entre las reparaciones solicitadas al tribunal interamericano se incluyeron una investigación seria e imparcial, la determinación de responsabilidades, medidas de atención para los familiares y garantías de no repetición.

La presentación del expediente ante la Corte IDH convirtió el caso en un proceso internacional pendiente de resolución judicial.

Amenazas y exilio de la familia

La familia Flores Castillo ha denunciado que las consecuencias del caso se extendieron más allá de Santos y Elvia Junieth.

Varios de sus hermanos y su madre abandonaron Nicaragua después de recibir amenazas y sufrir distintas formas de presión. Una parte de la familia se estableció en Estados Unidos, desde donde continuó denunciando la situación.

Durante la conferencia de prensa de 2017, los hermanos afirmaron que provenían de una familia vinculada históricamente al sandinismo, pero que habían sido víctimas de chantajes, detenciones, desalojos y confiscaciones.

También señalaron que durante años acudieron a organizaciones de derechos humanos sin conseguir que las autoridades nicaragüenses investigaran de manera independiente las acusaciones.

La familia ha presentado el caso como una demanda humanitaria, además de política: conocer la verdad sobre Elvia Junieth, garantizar la protección de sus hijas y esclarecer la muerte de Santos.

Casi dieciséis meses de silencio

La denuncia de Elpidia Castillo vuelve a colocar el foco en Elvia Junieth casi nueve años después de su llamada pública de 2017 y más de cuatro años después de la muerte de Santos en prisión.

Esta vez, la preocupación no se limita a una mujer adulta.

También involucra a dos niñas cuya ubicación y condiciones de vida son desconocidas para su familia, según la denuncia.

No obstante, obliga a formular preguntas que las autoridades deberían responder: ¿dónde se encuentran?, ¿qué institución conoce su ubicación?, ¿existe alguna orden judicial o medida de protección que afecte a las niñas?, ¿están recibiendo educación y atención médica?, ¿por qué no pueden comunicarse con su familia?

Desde la noche del 21 de marzo de 2025 hasta el 14 de julio de 2026 han transcurrido casi dieciséis meses.

Durante todo ese tiempo, Elpidia Castillo asegura no haber recibido una llamada, una fotografía, una explicación oficial ni una prueba verificable sobre la situación de su hija y de sus nietas.

Su nueva denuncia no cierra la historia. La devuelve al punto más urgente y elemental: conocer dónde están.

“No voy a parar hasta que me las den”, advierte la madre.

Mientras no exista una explicación, la pregunta de Elpidia Castillo seguirá abierta: ¿dónde se encuentran Elvia Junieth Flores Castillo, Camileth y Melissa?

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