"Ortega y Murillo son los nuevos Somoza", afirma expresidente español
El expresidente del Gobierno español Felipe González comparó a Daniel Ortega y Rosario Murillo con la familia Somoza y afirmó que hoy son "los nuevos Somozas que gobiernan Nicaragua". Sus declaraciones se produjeron durante la Gala del Premio Internacional Ernesto Cardenal 2026, donde denunció la falta de libertades y el exilio forzado de miles de nicaragüenses
El expresidente del Gobierno español, Felipe González afirmó que Daniel Ortega y Rosario Murillo son 'los nuevos Somozas que gobiernan hoy en Nicaragua' y denunció que un homenaje a Ernesto Cardenal no podría realizarse libremente en el país.
La situación de los derechos humanos en Nicaragua volvió a ser objeto de cuestionamientos internacionales durante la Gala del Premio Internacional Ernesto Cardenal 2026, celebrada en Madrid. El expresidente del Gobierno de España, Felipe González, aprovechó el evento para denunciar la falta de libertades bajo la dictadura Ortega-Murillo y comparar a la pareja gobernante con la familia Somoza, derrocada por la Revolución Sandinista en 1979.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente aislamiento internacional del régimen nicaragüense. En los últimos años, organismos como Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Parlamento Europeo han denunciado la persecución contra opositores, periodistas, líderes religiosos, organizaciones civiles y defensores de derechos humanos. Además, más de 450 personas han sido desterradas o despojadas de su nacionalidad por razones políticas, mientras miles de nicaragüenses han salido al exilio desde la crisis iniciada en 2018.
Felipe González: "Los nuevos Somozas que gobiernan hoy en Nicaragua"
Durante la reciente celebración de la Gala del Premio Internacional Ernesto Cardenal 2026, organizada por la Fundación Ernesto Cardenal en la Casa de América de Madrid, Felipe González lanzó duras críticas contra la situación política de Nicaragua y lamentó que un acto de homenaje al poeta y sacerdote nicaragüense no pudiera celebrarse libremente en su propio país.
"No se podría hacer en la tierra de Ernesto Cardenal", afirmó el exmandatario español antes de referirse a Daniel Ortega y Rosario Murillo como "los nuevos Somozas que gobiernan hoy en Nicaragua".
La comparación tiene una fuerte carga simbólica debido a que Ortega participó en la lucha contra la dictadura somocista y posteriormente se convirtió en presidente tras el triunfo de la Revolución Sandinista. Sin embargo, numerosos exdirigentes sandinistas, intelectuales y antiguos aliados han acusado al mandatario de reproducir prácticas autoritarias similares a las que combatió décadas atrás.
La referencia a Ernesto Cardenal y Juan Pablo II
Durante su intervención, González recordó uno de los momentos más conocidos en la vida pública de Ernesto Cardenal: la visita del papa Juan Pablo II a Nicaragua en 1983, cuando reprendió públicamente al sacerdote por formar parte del gobierno sandinista.
Al reflexionar sobre la evolución política de Nicaragua durante las últimas décadas, González sostuvo que, con la perspectiva que ofrece el tiempo, el pontífice "parecía tener razón" al pedirle a Cardenal que abandonara aquel proyecto político.
El expresidente español utilizó ese episodio para reflexionar sobre la deriva autoritaria del sandinismo gobernante y sobre el desencanto de figuras históricas como el propio Ernesto Cardenal.
Un país marcado por el exilio
Felipe González también reivindicó el papel de instituciones como la Casa de América, creada para servir como espacio de encuentro para ciudadanos iberoamericanos que no pueden expresarse libremente en sus países de origen.
En ese contexto, hizo referencia a quienes viven lejos de su patria debido a circunstancias políticas adversas y calificó esa realidad como una condición de personas "transterradas".
La reflexión cobra especial relevancia para miles de nicaragüenses que actualmente viven en el exilio. Desde 2018, periodistas, defensores de derechos humanos, activistas, líderes estudiantiles, religiosos y opositores políticos han abandonado Nicaragua tras denunciar persecución estatal.
El silencio de otros asistentes
Las declaraciones de González contrastaron con la postura más reservada del resto de asistentes al acto.
Entre ellos figuraba Óscar de Baltodano, vicepresidente y director general de la Fundación Internacional Ernesto Cardenal, quien no realizó comentarios públicos sobre la situación política nicaragüense durante la ceremonia.
La ausencia de pronunciamientos llamó la atención debido a que el premio lleva el nombre de Ernesto Cardenal, una figura que en sus últimos años se convirtió en una de las voces más críticas contra Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Cardenal denunció públicamente la concentración de poder, la corrupción y el autoritarismo del régimen. Hasta su muerte, en 2020, mantuvo una postura firme de rechazo hacia la deriva política del sandinismo gobernante.
Serrat ya había advertido sobre el exilio nicaragüense
No es la primera vez que una ceremonia de la Fundación Ernesto Cardenal se convierte en escenario de críticas contra la dictadura nicaragüense.
Durante la edición anterior, el cantautor español Joan Manuel Serrat afirmó que, si Ernesto Cardenal estuviera vivo, probablemente estaría exiliado.
Serrat recordó además que numerosos nicaragüenses han sido impedidos de regresar al país, han perdido sus documentos de identidad o han sido despojados de su nacionalidad, entre ellos reconocidos escritores como Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
Sus palabras coincidieron con las denuncias formuladas por organismos internacionales sobre las restricciones a las libertades civiles y políticas que persisten en Nicaragua.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias