Infórmate con la verdad en todo momento y en cualquier lugar.

Acepta nuestras notificaciones y dale “suscribirme” al 100% de las NOTICIAS.

Enrique Martínez: Protección ciudadana comunitaria, el pueblo cuida al pueblo, no al poder

Ante la nueva ofensiva de “vigilancia revolucionaria” impuesta por la dictadura Ortega-Murillo, el joven activista Enrique Martínez propone una alternativa ética y solidaria: la protección ciudadana comunitaria, un modelo basado en la solidaridad entre iguales y no en la delación al servicio del poder

Julio 24, 2025 11:49 AM
Enrique Martínez: Protección ciudadana comunitaria, el pueblo cuida al pueblo, no al poder
Enrique Martínez: Protección ciudadana comunitaria, el pueblo cuida al pueblo, no al poder
Icono de Autor
Enrique Martínez

En días recientes, la dictadura sandinista ha vuelto a desempolvar su vieja maquinaria de control social bajo un nuevo ropaje discursivo: “vigilancia revolucionaria”. Lo que en otros tiempos se llamó “comités de defensa” o “estructuras del poder popular”, hoy regresa con otro nombre, pero con la misma intención: sembrar el miedo, dividir comunidades, y convertir a vecinos en delatores al servicio del régimen. Ante esta amenaza, urge una respuesta desde abajo: la protección ciudadana comunitaria, no como prolongación del aparato represivo, sino como acto genuino de cuidado entre iguales.

Esta forma de protección nace del corazón solidario del pueblo nicaragüense. No responde a consignas ni a jerarquías verticales, sino a la experiencia cotidiana de quienes, en medio de la pobreza, la represión y el abandono institucional, han sabido construir redes de apoyo, compartir un plato de comida, brindar refugio o acompañar a quienes han sido perseguidos. Es en esa humanidad compartida donde florece una ética comunitaria que el régimen jamás podrá controlar.

Llamar a la “protección ciudadana comunitaria” no es invitar a la confrontación armada ni a la violencia, sino a la resistencia organizada, ética y solidaria frente al Estado policial. Es recordarle al sandinismo que el pueblo no necesita ser vigilado, necesita ser respetado. Que cuidar no es delatar, que proteger no es perseguir. Y que hay una línea ética clara que distingue a quienes actúan por convicción democrática de quienes traicionan a su propia gente por miedo o por prebendas.

Frente a los nuevos llamados de la dictadura a espiar y controlar a la población, los barrios, comunidades, territorios indígenas y zonas rurales deben responder con firmeza: nos cuidamos entre nosotros, no para ustedes. Que la solidaridad comunitaria siga siendo escudo ante la violencia institucional. Que el barrio vuelva a ser espacio de encuentro, no de sospecha.

Hoy más que nunca es momento de organizarnos con dignidad, de fortalecer nuestras redes ciudadanas desde el respeto, la diversidad y la memoria viva de quienes han resistido antes. Porque Nicaragua no será libre mientras se pretenda que el miedo gobierne los pasillos de nuestras casas. Y porque cuando el pueblo se cuida a sí mismo, el poder ilegítimo se debilita.

La protección ciudadana comunitaria no es un concepto nuevo. Es la herencia de los pueblos que no se rinden. Es la llama de libertad que vive en cada acto de cuidado mutuo, en cada palabra de aliento, en cada gesto que reafirma que otro país es posible, sin delatores ni tiranos, pero con justicia, memoria y dignidad.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora