¿Conocías este secreto de la Laguna de Apoyo? Aquí podés practicar apnea
La Laguna de Apoyo guarda una faceta poco conocida: sus aguas profundas y cálidas permiten practicar freediving o apnea. Una escuela instalada en este antiguo cráter volcánico atrae a principiantes y atletas internacionales que llegan a Nicaragua para entrenar
¿Te imaginás sumergirte en las profundidades de un antiguo cráter volcánico utilizando solamente el aire de tus pulmones? En Nicaragua esa experiencia es posible y está atrayendo incluso a practicantes internacionales de una disciplina todavía poco conocida por muchos nicaragüenses: el freediving o apnea.
El escenario es la Laguna de Apoyo, entre Masaya y Granada, donde funciona Freediving Nicaragua, una escuela especializada en enseñar a las personas a sumergirse conteniendo voluntariamente la respiración, sin utilizar los tanques de aire característicos del buceo tradicional.
Detrás del proyecto se encuentra Thomas Dédès, instructor originario de Francia, quien llegó a Nicaragua hace cinco años después de practicar y aprender apnea en Asia.
Su objetivo era encontrar un lugar donde pudiera desarrollar su propia escuela.
Lo encontró en Apoyo.
“Llegué a Nicaragua hace cinco años con el objetivo de abrir esta escuela de buceo libre”, explicó Thomas en una entrevista con Agenda Nicaragua.
Después de conocer las condiciones del lugar, decidió instalarse en las costas de la laguna.
“Fue excelente. Realmente es una piscina natural”, asegura.
¿Por qué la Laguna de Apoyo?
La respuesta está, en buena medida, debajo del agua.
La Laguna de Apoyo se encuentra dentro de una antigua caldera volcánica y alcanza una profundidad máxima de aproximadamente 176 metros, de acuerdo con una batimetría realizada en 2006 por el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) y el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos (CIRA).
Eso proporciona condiciones particulares para quienes necesitan entrenar descensos a grandes profundidades.
Thomas calcula que desde la zona donde funciona la escuela hay disponibles alrededor de 170 metros hacia las partes más profundas.
“El agua está caliente desde la superficie hasta el fondo. Si tenés viento, vas a tener olas chiquitas, pero en comparación con lo que se puede hacer en el mar, no son olas”, explica.
A diferencia del océano, agrega, en el lugar no existe tráfico constante de embarcaciones ni algunas de las condiciones marinas que pueden dificultar los entrenamientos.
“Es muy controlado, muy cómodo”, sostiene el instructor.
La propia escuela señala que la temperatura del agua suele mantenerse alrededor de los 28 o 29 grados Celsius y que a unos 100 metros de la costa ya pueden encontrarse profundidades cercanas a los 60 metros.
Atletas internacionales llegan a entrenar a Nicaragua
Las características naturales de Apoyo han comenzado a colocar este rincón nicaragüense dentro de una disciplina deportiva internacional.
“Tenemos atletas de nivel mundial que cada año llegan acá para entrenarse”, asegura Thomas a Agenda Nicaragua.
La Laguna de Apoyo también ha sido escenario del desarrollo de la apnea competitiva nicaragüense.
Una publicación especializada de Oceanographic Magazine documentó una competencia realizada en la laguna en la que deportistas locales buscaban establecer marcas nacionales en diferentes modalidades de freediving.
Para Thomas, disponer de semejante profundidad en condiciones relativamente estables convierte el lugar en un escenario especialmente atractivo para el entrenamiento.
Pero no hace falta ser un atleta profesional para meterse al agua.
¿Qué es realmente el freediving?
Aunque observar a una persona desaparecer varios metros debajo del agua con una sola respiración puede parecer una actividad reservada para deportistas extremos, la apnea comienza con ejercicios mucho más sencillos.
El principio básico consiste en aprender a permanecer y desplazarse bajo el agua conteniendo voluntariamente la respiración.
Los alumnos aprenden técnicas de respiración y relajación, compensación de los oídos, movimiento con aletas y procedimientos de seguridad y rescate.
Una de las primeras prácticas es la denominada apnea estática.
“Es en la superficie, sin moverse, donde solamente tomamos el tiempo”, explica Thomas.
Posteriormente practican apnea dinámica, desplazándose horizontalmente en aguas poco profundas.
“Practicamos movernos sin presión para aprender el movimiento con las aletas”, señala.
Solo después se avanza progresivamente hacia otras modalidades y mayores profundidades.
“No necesitás músculos”
Uno de los mitos que Thomas quiere derribar es que solamente personas con una extraordinaria condición física pueden practicar esta disciplina.
“No es un deporte que necesite cardio, no necesitás músculos. Realmente es un deporte para todos”, afirma.
Según el instructor, para comenzar el requisito fundamental es poseer conocimientos básicos de natación, como poder flotar y desplazarse en la superficie.
Tampoco significa que una persona que comienza una clase vaya directamente a intentar descender decenas de metros.
El aprendizaje es progresivo y la seguridad forma parte de la formación.
La apnea, además, nunca debe practicarse solo. La pérdida de conocimiento por falta de oxígeno puede ocurrir incluso en personas entrenadas, por lo que los procedimientos de supervisión y rescate constituyen una parte esencial de esta disciplina.
Una nueva forma de descubrir Nicaragua bajo el agua
Thomas considera que aprender apnea no tiene que conducir necesariamente a la competición.
También puede convertirse en una herramienta para disfrutar de otros destinos acuáticos del país.
“Es una nueva capacidad en el agua para ir a disfrutar, ver peces, grabar fotos y videos con tu GoPro en vacaciones, irte a Corn Island y disfrutar más de lo que ofrece la isla”, explica en la entrevista con Agenda Nicaragua.
De esa manera, una habilidad aprendida en las aguas tranquilas de Apoyo puede utilizarse posteriormente para explorar otros sitios del país.
Freediving Nicaragua está ubicada en la Laguna de Apoyo, aproximadamente 100 metros después del conocido Triángulo de la Laguna, entre Laguna Beach Club y Coco Bay, según explicó Thomas.
La escuela ofrece desde experiencias introductorias hasta diferentes niveles de formación en apnea.
Y mientras miles de personas visitan Apoyo para nadar, practicar kayak, descansar o simplemente contemplar la laguna desde sus costas, varios metros debajo de la superficie está creciendo otra forma de conocer uno de los destinos naturales más reconocidos de Nicaragua.
Una que comienza con algo aparentemente sencillo:
tomar aire, relajarse y sumergirse.
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