Cafetaleros de Nicaragua recorren comunidades ante escasez de mano de obra

La escasez de mano de obra, impulsada por la migración y el aumento de las remesas, está obligando a los productores de café en Nicaragua a recorrer comunidades en busca de cortadores, reducir las áreas cultivadas y ofrecer mejores condiciones laborales para sostener una de las principales actividades de exportación del país

Confidencial
junio 28, 2026 12:48 PM
nicaragua crisis cortadores café

La escasez de mano de obra se ha convertido en uno de los principales desafíos para la producción cafetalera en Nicaragua. Productores, técnicos e ingenieros agrícolas consultados por Confidencial aseguran que cada vez es más difícil encontrar cortadores para las labores del campo, una situación que atribuyen al incremento de la migración y al crecimiento de las remesas familiares.

Ante la falta de trabajadores, algunos finqueros han comenzado a recorrer comunidades y visitar viviendas para convencer a los jornaleros de incorporarse a la cosecha, una práctica poco común hace algunos años. El técnico cafetalero Elvin Barrera relató a Confidencial que anteriormente eran los trabajadores quienes llegaban a las fincas en busca de empleo, mientras que ahora son los productores quienes deben buscarlos directamente.

Según el reportaje, durante las temporadas de mayor demanda Barrera necesita contratar entre 30 y 50 trabajadores, pero conseguir esa cantidad resulta cada vez más complicado. Otros productores e ingenieros agrícolas recurren a enviar camiones a los sitios donde tradicionalmente se reunían los jornaleros, aunque reconocen que esa estrategia ya no garantiza encontrar suficiente personal.

Para atraer mano de obra, los cafetaleros también han tenido que mejorar las condiciones laborales. De acuerdo con los testimonios recopilados por Confidencial, además de ofrecer salarios más altos, muchos incluyen alimentación, transporte, horarios flexibles e incluso mejores menús para hacer más atractivas las ofertas de trabajo.

Los productores explican que actualmente los jornaleros tienen mayor poder de negociación y comparan constantemente las condiciones ofrecidas por distintas fincas antes de aceptar un empleo. Algunos incluso prefieren trabajar por tarea concluida en lugar de cumplir una jornada completa.

Otra alternativa ha sido contratar intermediarios o contratistas que reúnen grupos de trabajadores para distintas fincas. Sin embargo, estos también enfrentan dificultades para completar el número de personas solicitado, debido a la escasez generalizada de mano de obra.

La reducción de trabajadores ha obligado a numerosos productores a replantear sus planes de cultivo. Algunos han comenzado a disminuir las áreas sembradas de café y concentran sus esfuerzos únicamente en las plantaciones más jóvenes o productivas, mientras evalúan sustituir parte del cultivo por actividades menos intensivas en mano de obra, como la ganadería o la siembra de plátanos y cítricos.

Confidencial señala que esta situación está estrechamente relacionada con el aumento de las remesas y la migración. Datos del Banco Central de Nicaragua muestran que las remesas pasaron de 1,501 millones de dólares en 2018 a 6,167 millones en 2025, modificando la dinámica económica de miles de familias rurales.

El economista Néstor Avendaño explicó, citado por ese medio, que entre enero de 2021 y junio de 2025 emigraron hacia Estados Unidos 446,651 nicaragüenses. Además, indicó que el 35 % de la población en edad de trabajar permanece fuera del mercado laboral, lo que reduce aún más la disponibilidad de trabajadores para el sector agrícola.

Productores consultados por Confidencial afirman que muchas familias que antes dependían del trabajo en las fincas ahora reciben remesas enviadas desde Costa Rica, España o Estados Unidos, mientras que otras han emigrado por períodos prolongados, dejando sin relevo la mano de obra que tradicionalmente sostenía la caficultura.

La falta de personal también dificulta labores esenciales como la fertilización, el mantenimiento y la renovación de las plantaciones. Ante la imposibilidad de atender toda la superficie cultivada, muchos productores priorizan únicamente las áreas más rentables, dejando otras sin intervención, una situación que podría afectar la productividad del café nicaragüense en los próximos años.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora