Masatepe: denuncian crueldad animal en tope de toros mientras continúan restricciones a procesiones católicas

Denuncias de presunta crueldad animal durante un tope de toros en Masatepe han generado indignación y reabierto el debate sobre las restricciones impuestas a las procesiones católicas en Nicaragua. Ciudadanos cuestionan que actividades festivas respaldadas por autoridades reciban autorización mientras continúan las limitaciones a manifestaciones públicas de fe

Junio 08, 2026 08:37 AM
Masatepe: denuncian crueldad animal en tope de toros mientras continúan restricciones a procesiones católicas

Mientras la dictadura Ortega-Murillo mantiene restricciones sobre manifestaciones públicas de fe católica y continúa vigilando o prohibiendo procesiones religiosas en distintas localidades de Nicaragua, autoridades municipales y policiales permitieron este fin de semana en Masatepe una actividad taurina que generó denuncias de presunta crueldad animal y una ola de críticas en redes sociales.

La polémica estalló durante el cierre de las fiestas patronales de Masatepe, en el departamento de Masaya, donde ciudadanos denunciaron que un toro fue derribado y arrastrado por varias cuadras durante un tradicional "tope de toros", mientras un caballo participante resultó herido y comenzó a sangrar visiblemente de una de sus patas traseras.

Para numerosos nicaragüenses, el hecho reabre un debate que va más allá del bienestar animal: las contradicciones de un régimen que en los últimos años ha restringido expresiones públicas de la fe católica, pero permite actividades festivas organizadas o respaldadas por estructuras municipales y estatales.

Videos y fotografías difundidos en redes sociales muestran al toro tendido sobre el pavimento mientras decenas de personas lo rodean. Según denuncias ciudadanas, el animal habría sido acosado durante gran parte del recorrido hasta colapsar físicamente. Testigos afirmaron que posteriormente le costaba respirar y no podía incorporarse por sus propios medios.

Las imágenes también muestran a un caballo con una herida visible en una de sus patas traseras, situación que provocó preocupación entre participantes y espectadores.

Críticas en redes sociales

Las escenas generaron una fuerte reacción en Facebook, donde decenas de usuarios cuestionaron la actividad.

"Eso no me gustó, es una grosería. No tienen nada de bonito cuando los animales son tratados así", escribió una usuaria que compartió imágenes del evento.

Otro comentario señalaba:

"Ningún animal merece ser sometido al miedo, el estrés, los golpes o el sufrimiento para el entretenimiento de las personas. Los animales sienten dolor igual que cualquier ser vivo y tienen derecho a ser tratados con respeto".

También hubo voces que defendieron la actividad por considerarla parte de las tradiciones populares del país.

"Hermano, eso es tradición. Así que hagas lo que hagas o digas lo que digas no vas a poder quitarlo", escribió un usuario.

Sin embargo, numerosas publicaciones cuestionaron precisamente que el argumento de la tradición sea utilizado para justificar prácticas que podrían causar sufrimiento a los animales.

Restricciones a la fe católica

La controversia ocurre en un contexto marcado por las restricciones impuestas por el régimen Ortega-Murillo contra actividades religiosas públicas.

Desde 2018, sacerdotes, laicos y organizaciones de derechos humanos han denunciado vigilancia policial, prohibiciones de procesiones, cercos a templos y limitaciones a expresiones públicas de fe.

La investigadora y abogada Marta Patricia Molina documentó estas restricciones en su informe "Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?", donde recopila centenares de agresiones, hostigamientos y actos de persecución contra miembros de la Iglesia católica desde el inicio de la crisis sociopolítica.

En ediciones posteriores de su investigación, Molina ha señalado que numerosas procesiones tradicionales fueron suspendidas, prohibidas o trasladadas al interior de los templos debido a disposiciones policiales.

Durante Semana Santa y otras festividades religiosas recientes, parroquias de distintos departamentos denunciaron la imposibilidad de realizar recorridos tradicionales por las calles, una práctica histórica profundamente arraigada en la cultura nicaragüense.

Un debate que trasciende el bienestar animal

Las denuncias surgidas en Masatepe han generado cuestionamientos sobre los criterios utilizados por las autoridades para autorizar o restringir actividades públicas.

Mientras las manifestaciones religiosas continúan enfrentando controles y limitaciones, ciudadanos señalan que eventos festivos organizados por alcaldías sandinistas reciben respaldo institucional incluso cuando son objeto de denuncias por presunto maltrato animal.

El caso ha reavivado el debate sobre el respeto a las tradiciones, la protección animal y las libertades públicas en Nicaragua, en medio de un contexto donde organizaciones nacionales e internacionales continúan documentando restricciones a derechos fundamentales, incluida la libertad religiosa.

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