Operativos en Conchuditas, Costa Rica, frenan minería ilegal realizada por nicaragüenses
Los operativos constantes en Cerro Conchuditas, en la frontera norte de Costa Rica, han logrado reducir significativamente la minería ilegal, una actividad impulsada en gran parte por coligalleros provenientes de Nicaragua.
La presión sostenida de las autoridades en la zona fronteriza de Cerro Conchuditas, zona norte costarricense, reduce la minería ilegal. Operativos constantes del Ministerio de Seguridad Pública han provocado una disminución significativa en la actividad de extracción ilegal de oro en este sector, afectado por la presencia de coligalleros, que en su mayoría provienen de Nicaragua.
De acuerdo con el viceministro de Seguridad, Erick Lacayo, la estrategia se ha basado en intervenciones continuas y coordinación entre distintas unidades policiales en puntos clave como Crucitas y áreas aledañas.
“Constantes intervenciones de la fuerza pública y sus diferentes unidades policiales, tanto en el sector de Crucitas, sectores adyacentes y en este momento en el sector de Cerro Conchuditas, así como una coordinación que se ha venido haciendo a nivel interno, ha provocado un efecto importante en la operación que han estado realizando los delincuentes en el sector de Crucitas de Conchuditas”, señaló el funcionario.
Las acciones incluyen patrullajes permanentes, vigilancia aérea con drones y recorridos estratégicos en zonas de difícil acceso, lo que ha permitido detectar campamentos ilegales y desarticular rutas utilizadas para el saqueo de oro.
“Hemos percibido una disminución en el auge que tienen estas personas en los sectores donde trabajan extrayendo material minero. Sin lugar a duda, un lugar que genera expectativas importantes para nuestros funcionarios, un esfuerzo importante y hemos visto pues un resultado positivo en las últimas semanas gracias a estas intervenciones”, añadió Lacayo.
El impacto de estos operativos ya es visible en el terreno. Según las autoridades, numerosos campamentos improvisados que anteriormente eran utilizados para la actividad ilegal se encuentran actualmente desiertos, reflejando el efecto disuasivo de la presencia policial.
”Las acciones policiales han generado un ambiente positivo. Hemos observado que en el cerro Conchuditas son muy pocos los coligalleros que aún se atreven a ingresar, generalmente cuando nuestros oficiales se encuentran en otras ubicaciones. Gracias a la vigilancia con drones podemos detectar su presencia y desplazarnos hasta el sitio, señaló el viceministro de Seguridad Pública, Erick Lacayo.
En estas operaciones participan diversas unidades como la Policía Especial de Migración, la Unidad Especial de Apoyo, la Fuerza Pública y el Grupo de Apoyo Operacional, además de equipos técnicos que evalúan la instalación de infraestructura operativa en la zona.
El uso de tecnología y maquinaria especializada también ha sido clave. Equipos como el vehículo tipo “chapulín” han facilitado el acceso a terrenos complicados, reduciendo significativamente los tiempos de desplazamiento de los oficiales.
”Antes debíamos caminar hasta ocho horas para entrar y salir de algunos sectores. Ahora podemos reducir considerablemente esos tiempos y llegar en mejores condiciones para realizar las acciones policiales. Esto nos motiva a seguir defendiendo nuestra soberanía”, expresó el oficial Montalbán, de la Unidad de Intervención Policial.
Las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica han sido claras en su posición: la extracción ilegal de oro en zonas como Crucitas y Cerro Conchuditas es una actividad delictiva en expansión que requiere presión constante, por lo que solicitaron a las autoridades nicaragüenses mayor patrulla en la zona.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias