Ordenan en secreto a dos sacerdotes nicaragüenses en Costa Rica por temor a represalias

La Iglesia ordenó en secreto a dos sacerdotes nicaragüenses en Costa Rica para evitar represalias del régimen Ortega-Murillo. La ceremonia fue privada, sin convocatoria oficial ni presencia de familiares

Febrero 11, 2026 04:14 PM
Ordenan en secreto a dos sacerdotes nicaragüenses en Costa Rica por temor a represalias

Dos sacerdotes nicaragüenses fueron ordenados en Costa Rica en una ceremonia realizada prácticamente en la clandestinidad, sin convocatoria pública, sin transmisión y sin presencia de familiares, debido al temor de que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo tome represalias contra ellos o contra sus allegados en Nicaragua.

La ordenación se llevó a cabo el pasado 7 de febrero en la Diócesis de Limón, y se realizó evitando incluso mencionar los nombres de los nuevos sacerdotes por motivos de seguridad, según informó el portal Religión en Libertad.

De acuerdo con la publicación, una fuente eclesiástica solicitó expresamente que se omitiera la identidad de los ordenados, ante el riesgo de represalias en Nicaragua.

Una ordenación sin rostros, sin familia y sin anuncios

La ceremonia se celebró de manera privada, sin convocatoria oficial ni difusión pública, como reflejo del clima de persecución que enfrenta la Iglesia católica nicaragüense, donde sacerdotes, seminaristas y diáconos se han visto obligados al exilio para continuar su formación fuera del país.

En la homilía, el obispo de Limón, Javier Gerardo Román Arias, subrayó que la ordenación se vivía como un acto silencioso, pero cargado de significado.

"No estamos aquí para celebrar un acontecimiento humano, sino para contemplar una obra de Dios; una obra que no se apaga con la persecución, que no se detiene ante las fronteras, que no se rompe con el destierro. Hoy la Iglesia ora en silencio, porque sabe que cuando Dios llama, incluso el silencio se vuelve fecundo", expresó.

Al dirigirse a los nuevos sacerdotes, el obispo vinculó el carácter reservado de la ceremonia con la experiencia del exilio.

"Ustedes llegan a este momento con una historia marcada por la cruz. No abandonaron su patria por elección, sino por fidelidad. Hoy serán ordenados lejos de su familia, sin el abrazo de los suyos, en una celebración sobria, casi escondida. Pero nada de esto es estéril. Al contrario, esta ordenación vivida en silencio es ya un poderoso testimonio de fe, porque proclama que la vocación no depende de las circunstancias, sino de la fidelidad de Dios", afirmó.

Román también recordó —citando al profeta Jeremías— que la vocación sacerdotal precede cualquier coyuntura personal o política, y que "antes del miedo, antes del exilio, antes incluso del dolor, Dios ya había pronunciado su nombre…".

"Han caminado por quebradas oscuras: la incertidumbre, el desarraigo, la separación. Sin embargo, hoy pueden afirmar que el Señor los ha conducido hasta aquí, que ha preparado esta mesa y ha ungido su cabeza con óleo santo, incluso en tierra extranjera que ya no es extraña", continuó.

Costa Rica como refugio

El obispo destacó además el papel de Costa Rica como tierra de acogida para religiosos exiliados, y pidió a los nuevos sacerdotes servir con gratitud a la comunidad que los recibió.

Costa Rica, dijo, "no es solamente un lugar geográfico; es una casa que abrió sus puertas, una Iglesia que los acogió como hermanos, un pueblo que ofreció refugio sin hacer demasiadas preguntas".

"Aprendan a amar esta tierra no como sustituto de la patria perdida, sino como don providente de Dios. Sirvan a este pueblo con amor pastoral, con respeto y gratitud. Amen a su gente, compartan sus esperanzas y dolores, y retribuyan con servicio la hospitalidad recibida", agregó.

Al cierre de su mensaje, los exhortó a que "algún día puedan decir, con el corazón en paz y la vida entregada: no viví para mí, viví para Cristo y para su pueblo".

Iglesia bajo asedio en Nicaragua

La ordenación en secreto se produce en un contexto de hostigamiento sostenido contra la Iglesia católica en Nicaragua, donde en los últimos años se han confiscado iniciativas sociales, dispensarios, escuelas, universidades católicas, residencias de ancianos y medios de comunicación.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora