Colocan rostro calcinado de la imagen de la Sangre de Cristo, en la catedral Managua
Cinco años después del ataque con bomba que calcinó la venerada imagen, el Cardenal Leopoldo Brenes colocó nuevamente su rostro en la Catedral Metropolitana, en un acto simbólico de resiliencia, fe y resistencia frente a la persecución religiosa en Nicaragua
El Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, colocó el rostro calcinado de la imagen de la Sangre de Cristo ubicada en la Catedral Metropolitana, un acto simbólico para la feligresía católica, según la abogada e investigadora Martha Patricia Molina.
Molina, reconocida por sus informes sobre la situación de la Iglesia Católica en Nicaragua, compartió la noticia a través de sus redes sociales, destacando la importancia de este evento. En su publicación, Molina recordó el trágico suceso.
"El 31 de julio de 2020 la dictadura sandinista en un acto terrorista la mandó a calcinar lanzando una bomba". Este ataque, ampliamente condenado, fue un punto de inflexión en la tensa relación entre el gobierno de Daniel Ortega y la Iglesia.
El propio Cardenal Brenes, en su momento, calificó el ataque como un "acto terrorista". Sus palabras, citadas por Molina, resuenan con la indignación de la feligresía "es un acto para amedrentar a la iglesia en su labor evangelizadora, pero como dice el apóstol San Pablo: ‘¿Quién podrá apartarnos del amor de Dios?’. Esto hiere los sentimientos de todos nosotros, una imagen que tiene más de 300 años de veneración en la arquidiócesis”, recordó la investigadora.
Molina, quien ha documentado exhaustivamente la persecución y los ataques contra la Iglesia Católica y el clero bajo el régimen sandinista, compartió su propia experiencia al presenciar el daño "el día que visité la catedral, al ver la destrucción que habían causado los sandinistas en la imagen y en la capilla de la Sangre de Cristo, fue imposible no llorar del dolor".
Los informes "Nicaragua:Una iglesia perseguida", publicados por Martha Patricia Molina han revelado un patrón de hostigamiento, confiscación de bienes, expulsión de religiosos y detención de sacerdotes, lo que ella y otros críticos han denominado una guerra de la dictadura en contra de la Iglesia Católica y el clero.
La restauración del rostro de la imagen de la Sangre de Cristo no es solo un acto de recuperación material, sino un gesto profundo de resiliencia y esperanza para miles de nicaragüenses que ven en la Iglesia un bastión de fe.
La imagen, con más de tres siglos de historia y devoción, sigue siendo venerada por la feligresía a pesar de los daños en su estructura.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias