Nicas reclaman sus derechos en Costa Rica: conflicto obliga a piñera a pactar pago de liquidaciones

Tras varias semanas de protestas y negociaciones, un conflicto laboral que involucró a decenas de trabajadores migrantes en la Zona Norte de Costa Rica avanzó hacia una solución con la mediación de las autoridades laborales, abriendo una nueva etapa para el cumplimiento de los derechos reclamados

Carmen Aguirres
agosto 10, 2026 12:24 PM
Nicas reclaman sus derechos en Costa Rica: conflicto obliga a piñera a pactar pago de liquidaciones

Después de semanas de reclamos, protestas y amenazas de nuevas medidas de presión, un grupo de 44 trabajadores, entre ellos nicaragüenses, alcanzó un acuerdo con la empresa Piñas Cultivadas de Costa Rica para recibir el pago de liquidaciones laborales que mantenían pendientes.

El acuerdo representa un giro en un conflicto que se venía desarrollando en la Zona Norte de Costa Rica y que había escalado hasta involucrar al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), mientras los trabajadores reclamaban el reconocimiento y pago de sus derechos laborales.

La conciliación se realizó el viernes 7 de agosto y concluyó con el compromiso formal de la empresa de cancelar los montos adeudados. Según la información conocida del caso, el pago se realizará en cuatro tractos y el primero está previsto para este miércoles 12 de agosto.

El convenio fue firmado por las partes y tiene carácter vinculante. Esto significa que, si lo acordado no se cumple, los trabajadores dispondrían de mecanismos legales para exigir el cobro de las obligaciones establecidas en la conciliación.

De exigir un solo pago a aceptar cuatro tractos

El acuerdo pone fin, al menos por ahora, a semanas de tensión entre los trabajadores y la empresa.

Días antes de la conciliación, los 44 extrabajadores habían adoptado una posición más dura: exigían recibir sus liquidaciones completas en un solo desembolso y rechazaban la posibilidad de que el dinero fuera entregado de manera fraccionada.

El 4 de agosto, según información publicada por El Norte Hoy, los trabajadores señalaron que esa decisión había sido adoptada durante una asamblea general y advirtieron que, si no conseguían una respuesta favorable, estaban dispuestos a iniciar una huelga en las instalaciones de la finca.

Uno de los argumentos para exigir el pago único era la situación particular de algunos de los trabajadores migrantes. De acuerdo con esa publicación, algunos residen en comunidades de Nicaragua, al otro lado del río San Juan, por lo que movilizarse repetidamente para recibir pagos fraccionados implicaría largos desplazamientos y gastos de transporte.

Los trabajadores también alegaban que, después de terminar su relación laboral, habían quedado sin esa fuente de ingresos y necesitaban las liquidaciones para enfrentar sus gastos.

Finalmente, la conciliación no terminó con el pago único que inicialmente reclamaban. Las partes acordaron dividir las obligaciones pendientes en cuatro desembolsos.

Ministerio de Trabajo intervino en el conflicto

La participación del Ministerio de Trabajo costarricense fue determinante para abrir una vía de negociación entre las partes.

Según la información más reciente del caso, funcionarios del MTSS participaron en la conciliación y seguimiento de las negociaciones hasta que la empresa asumió formalmente el compromiso de pagar.

En el proceso participaron funcionarios desplazados desde Alajuela, entre ellos la directora regional Irene Valverde, además de Nuria Calvo y Álvaro Coto.

Los trabajadores han reconocido la intervención de la institución costarricense y consideran que el acompañamiento permitió encontrar una salida al conflicto después de la negativa inicial que, según ellos, enfrentaron para obtener sus liquidaciones.

Conflicto comenzó con denuncias sobre condiciones laborales

El reclamo por las liquidaciones es parte de un conflicto laboral que comenzó semanas atrás y en el que también surgieron denuncias más amplias sobre las condiciones laborales en que trabajaban personas migrantes vinculadas a la actividad piñera.

El 21 de julio, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) informó que aproximadamente 30 trabajadores transfronterizos vinculados a Piñas Cultivadas de Costa Rica, en la comunidad de Medio Queso, cantón de Los Chiles, mantenían una huelga por presuntas afectaciones a sus derechos laborales.

En ese momento, el abogado y dirigente sindical Obeth Morales Barquero señaló que las denuncias estaban dirigidas principalmente contra un contratista que, según los trabajadores, actuaba como intermediario para proporcionar mano de obra a la finca.

Entre los señalamientos realizados por el dirigente sindical estaban la presunta falta de contratos laborales, vacaciones y aguinaldos, así como cuestionamientos relacionados con el aseguramiento ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Instituto Nacional de Seguros (INS).

También denunció casos de trabajadores que supuestamente habían sido despedidos sin recibir cesantía, vacaciones y otros extremos laborales.

Estas afirmaciones corresponden a denuncias realizadas por los trabajadores y su representación sindical durante el conflicto.

ANEP sostuvo entonces que la utilización de contratistas o intermediarios no debía servir para evadir responsabilidades patronales y pidió tanto la intervención directa de la empresa como una inspección del Ministerio de Trabajo.

Un conflicto marcado por la migración laboral

El caso también expone una realidad que atraviesa la frontera entre Nicaragua y Costa Rica: la presencia de trabajadores nicaragüenses y transfronterizos que se desplazan hacia la Zona Norte costarricense para trabajar en actividades agrícolas.

Precisamente esa condición apareció en el centro de las negociaciones. Algunos de los afectados argumentaron que vivir en comunidades nicaragüenses y tener que cruzar o recorrer largas distancias hacía especialmente difícil aceptar múltiples viajes para cobrar sus prestaciones.

Tras semanas de presión, el conflicto entró ahora en una nueva etapa. El compromiso de pago ya está firmado, pero su cumplimiento deberá comenzar a comprobarse a partir de este miércoles 12 de agosto, cuando está previsto el primero de los cuatro desembolsos acordados.

Para los trabajadores, el resultado significa que la empresa reconoció formalmente las obligaciones pendientes y se comprometió a pagarlas. Sin embargo, el cierre definitivo del conflicto dependerá de que los cuatro tractos sean cancelados en los términos establecidos en el acuerdo.

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