Migrante nicaragüense secuestrada en México y otro desaparecido tras arresto de ICE: dos familias viven la incertidumbre

Dos casos ocurridos en México y Estados Unidos reflejan los riesgos que continúan enfrentando los migrantes nicaragüenses. Mientras una familia intenta reunir un millonario rescate para liberar a una joven secuestrada, otra busca desesperadamente confirmar el paradero de un familiar detenido por autoridades migratorias

Julio 16, 2026 02:30 PM
Migrante nicaragüense secuestrada en México y otro desaparecido tras arresto de ICE: dos familias viven la incertidumbre

La migración volvió a colocar a dos familias nicaragüenses frente a escenarios marcados por la incertidumbre y la desesperación. En menos de 24 horas se conocieron dos casos distintos que reflejan los peligros que aún enfrentan quienes abandonan Nicaragua en busca de mejores oportunidades.

Por un lado, una joven originaria de Somotillo, Chinandega, fue secuestrada mientras cruzaba territorio mexicano rumbo a Estados Unidos. En paralelo, familiares de un nicaragüense detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continúan intentando determinar en qué centro de detención permanece recluido, casi un año después de perder contacto con él.

Exigen 25 mil dólares para liberar a migrante

La víctima fue identificada como Alba Dayana Martínez Oconor, originaria de la comunidad Rodeo Grande, en Somotillo.

De acuerdo con una entrevista concedida por su padre, Ronald José Martínez Martínez, al diario La Prensa, la joven logró comunicarse brevemente con su familia después de ser retenida por hombres armados que exigieron 25 mil dólares para dejarla en libertad.

Según relató el progenitor al medio, los captores permitieron que Alba confirmara que seguía con vida antes de asumir nuevamente el control de la llamada. Durante esa comunicación, los delincuentes se identificaron como integrantes del grupo criminal Los Zetas y fijaron un plazo para entregar el dinero del rescate.

La familia asegura que no cuenta con recursos para reunir una suma de esa magnitud. El padre explicó a La Prensa que sobrevive de trabajos agrícolas y que además enfrenta problemas renales que limitan su capacidad para trabajar.

Desde que recibieron la llamada, familiares, vecinos y nicaragüenses residentes en Estados Unidos han iniciado una campaña de donaciones con la esperanza de conseguir el dinero y lograr la liberación de la joven.

Salió sin que su familia conociera su destino

Siempre según el testimonio ofrecido por Ronald Martínez a La Prensa, Alba abandonó su vivienda durante la madrugada del 8 de julio sin informar que intentaría llegar a Estados Unidos.

Sus familiares creían que únicamente viajaría hacia una zona cercana a la frontera con Costa Rica y desconocían que había iniciado la ruta migratoria hacia el norte.

Hasta ahora se desconoce el lugar exacto donde ocurrió el secuestro y si las demás personas con las que viajaba también fueron retenidas.

Familia busca a nicaragüense detenido por ICE

Mientras tanto, otro caso mantiene en vilo a una familia nicaragüense que desde hace meses intenta conocer el paradero de Junior Antonio Sarantes López, detenido por autoridades migratorias estadounidenses.

En una conversación publicada en redes sociales, una mujer que se identificó como hermana del migrante afirmó que el último dato recibido indicaba que Junior permanecía recluido en un centro de detención en Nebraska.

Sin embargo, otros usuarios aseguraron haber recibido información reciente de que el nicaragüense logró comunicarse y que se encuentra con vida, aunque no precisaron en cuál instalación permanece retenido.

La familia continúa solicitando ayuda para confirmar oficialmente dónde se encuentra y conocer su situación migratoria, mientras distintas personas intercambian información a través de redes sociales con la esperanza de ubicarlo.

Riesgos persisten para los migrantes

Aunque el flujo migratorio irregular hacia Estados Unidos ha disminuido durante el último año debido al endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y al incremento de controles en la región, organizaciones humanitarias continúan advirtiendo que quienes optan por rutas clandestinas permanecen expuestos a secuestros, extorsiones, desapariciones y otras formas de violencia, especialmente durante su paso por territorio mexicano.

Los dos casos reflejan realidades distintas, pero con un mismo denominador común: familias nicaragüenses enfrentando largas horas de incertidumbre, dependiendo de llamadas telefónicas, información fragmentada y la solidaridad de otras personas para intentar reencontrarse con sus seres queridos.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora