Gerson Suazo reconstruye su vida en Costa Rica tras cárcel, exilio y siete negocios fallidos
El nicaragüense Gerson Suazo Báez reconstruye su vida en Costa Rica después de perder su casa, su negocio, su libertad y fracasar en siete emprendimientos. Desde “La parrilla de Luisa”, su nuevo proyecto gastronómico, comparte las lecciones que le dejaron la cárcel, el exilio y los errores cometidos al intentar empezar de cero
El nicaragüense Gerson Snayder Suazo Báez sabe lo que significa empezar de cero. Lo ha hecho más de una vez. Perdió su casa, su negocio, su banda de rock, su libertad y hasta la estabilidad que había construido en Nicaragua. Pero también aprendió algo que hoy considera clave para cualquier emprendedor: los fracasos pueden convertirse en la mejor escuela para volver a levantarse.
A sus 32 años, este chinandegano radicado en Costa Rica compartió con 100%NOTICIAS las lecciones que le dejaron siete negocios fallidos y los errores más comunes que, según su experiencia, cometen quienes emprenden sin preparación ni estrategia.
Actualmente impulsa “La parrilla de Luisa”, un negocio de comida típica nicaragüense ubicado en Guadalupe, Costa Rica, especializado en carnes asadas y entregas a domicilio. Sin embargo, el camino hasta llegar ahí estuvo marcado por persecución política, cárcel, migración y múltiples intentos fallidos por sobrevivir económicamente.
Los errores más comunes al emprender
Después de años de prueba y error, Gerson asegura que uno de los principales problemas de muchos emprendedores es intentar crecer demasiado rápido sin tener una base sólida de clientes ni capital de respaldo.
“Uno no puede poner todo de un solo mientras no te conozcan, son detalles que a uno por la emoción del momento se deja ir poco a poco por parte según las necesidades”, reflexionó.
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El emprendedor explicó que ahora maneja sus finanzas de manera distinta, evitando cometer los mismos errores del pasado.
“Como está gustando la comida hay mayor demanda, pero yo voy creciendo mi capital con mi fondo guardado porque ya no cometí el error de gastarlo todo de un solo alquilando local y comprando todo de un solo”, explicó.
Según detalló, hoy reinvierte poco a poco sus ganancias para ampliar el negocio de forma más segura y sostenible.
“Entonces agarro de ahí y como mi demanda sube agarro de ese fondo para comprar una cocina más grande y así voy para en un futuro con una estabilidad y condiciones que buscaré un local y es hasta que yo ya tenga los clientes que voy a hacer una inversión mayor”, dijo.
Reconoce que en el pasado fracasó precisamente por asumir demasiados gastos sin ingresos suficientes para sostenerlos.
“Todos los gastos me comieron y me hicieron fracasar porque los gastos eran mayores a mis ingresos y no pude seguir sosteniendo y tuve que cerrar”, admitió.
Emprender en Nicaragua y Costa Rica: dos realidades distintas
Gerson habló también sobre las diferencias que ha encontrado entre emprender en Nicaragua y hacerlo en Costa Rica.
Habló abiertamente de las diferencias y retos que enfrentan actualmente los emprendedores en Nicaragua y en Costa Rica.
“En Nicaragua no hay una garantía social, no hay garantías económicas, la economía de Nicaragua solo es apariencia y eso hace que los negocios quiebren, primero la demanda no es alta”, afirmó.
Aunque reconoce que en Nicaragua es más fácil abrir un negocio, considera que la falta de estabilidad política y económica termina afectando a los pequeños emprendedores.
“En Nicaragua es más fácil instalar un negocio, pero no hay garantías ni económicas ni sociales ni políticas, estás propenso a que en Nicaragua te lo cierren en cualquier momento”, dijo.
Por el contrario, considera que en Costa Rica el proceso es más burocrático y costoso, pero ofrece mayor seguridad para crecer a largo plazo.
“En cambio, en Costa Rica sí, es difícil, hay mucha burocracia, pero hay garantías y te asegura que vas ir creciendo si tu producto es bueno”, expresó.
También destacó diferencias en el comportamiento de los consumidores.
“En Costa Rica el consumidor es más exigente que el nicaragüense, hay un control de calidad más sólido, el consumidor es más detallista”, comentó.
Asimismo precisó que otra de las diferencias identificadas en su experiencia es que en Nicaragua existe “un crecimiento limitado” porque “el gobierno te limita te empiezan a fiscalizar si eres o no simpatizante, el gobierno decide hasta donde puedes crecer”, dijo.
La cárcel, el exilio y el inicio desde cero
La vida de Gerson cambió por completo tras participar en las protestas antigubernamentales de abril de 2018 en Nicaragua. Desde entonces comenzó una etapa marcada por amenazas, persecución y cárcel.
“Una madrugada me tiraron pintura roja y blanca en mi propiedad y dejaron un papel en el que me amenazaban. Decían que me esperaban en la siguiente marcha”, recordó en una entrevista brindada a La Teja.
Posteriormente fue arrestado y llevado a El Chipote.
“Me acusaron de terrorismo, robo agravado y entorpecimiento al orden público. Pasé siete meses en prisión y sufrí torturas físicas y psicológicas”, contó.
Tras recuperar su libertad en 2019, decidió abandonar Nicaragua un año después.
“Me sacaron escondido en un vehículo y crucé la frontera por Peñas Blancas, caminando entre zacatales. Era la primera vez que venía a Costa Rica. No conocía absolutamente a nadie. Llegué sin nada, pero agradecido de estar vivo”, recordó.
Siete negocios fallidos y una nueva oportunidad
En Costa Rica trabajó como conductor de Uber, repartidor de Uber Eats, guarda de seguridad, lavador de carros, bodeguero, alquilando bicicletas para repartidores, vendiendo productos en internet, mientras seguía intentando levantar distintos emprendimientos, entre ellos un pequeño outlet que fracasó.

“Fueron como siete negocios con los que fracasé. Pero cada fracaso me enseñó algo distinto, no me rindo y sigo aprendiendo”, aseguró.
Hoy considera que esa experiencia le permitió entender que el emprendimiento requiere paciencia, planificación y resistencia emocional.
“La parrilla de Luisa”, su nueva apuesta
Actualmente toda esa experiencia la canaliza en “La parrilla de Luisa”, su nuevo proyecto gastronómico.
“El que prueba nuestra cuchara nicaragüense vuelve a pedir. Ahora entiendo que los negocios deben crecer poco a poco. Antes quería hacer todo rápido y cometía errores”, afirmó.
“Me gusta el camino largo, difícil y de fracaso, porque se parece a otros fundadores de cadenas internacionales que es el mismo que estoy experimentando y lo estoy tomando de una manera positiva porque ellos también en su momento fueron rechazados”, reflexionó en 100%NOTICIAS.
El negocio funciona principalmente mediante redes sociales y pedidos a domicilio al número 506- 6112-2215.
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