Infórmate con la verdad en todo momento y en cualquier lugar.

Acepta nuestras notificaciones y dale “suscribirme” al 100% de las NOTICIAS.

Ricky Pineda, primer médico indígena mayangna de Nicaragua en hospital de Estados Unidos

Ricky Pineda, originario de la comunidad indígena de Amak, en Bosawás, se convirtió en el primer médico mayangna de Nicaragua en trabajar en un hospital de Estados Unidos, tras una vida marcada por la pobreza, el esfuerzo, la fe y la superación

Mayo 17, 2026 09:23 AM
Ricky Pineda, primer médico indígena mayangna de Nicaragua en hospital de Estados Unidos

Desde las profundidades de la Reserva de Biósfera Bosawás, en el noreste de Nicaragua, hasta uno de los hospitales más prestigiosos de Estados Unidos, Ricky Pineda, de 28 años, ha construido una historia marcada por la resiliencia, la fe y la superación.

Hoy se ha convertido en el primer médico de la etnia indígena mayangna que ejerce en un hospital estadounidense, un logro que representa no solo un triunfo personal, sino también un símbolo de esperanza para las comunidades indígenas nicaragüenses.

Pineda trabaja actualmente en el UCHealth University of Colorado Hospital, en Denver, Colorado, donde forma parte del área de cirugía. Su camino, sin embargo, estuvo lejos de ser sencillo.

Nació en la comunidad indígena de Amak, en el territorio Mayangna Sauni Bu, dentro de Bosawás. Desde muy joven comprendió que para alcanzar sus sueños debía abandonar su hogar y enfrentar múltiples desafíos, entre ellos la pobreza, la distancia y las barreras del idioma.

LEER MÁS: Detienen a dos guardabosques Mayangna en Nicaragua y denuncian persecución contra indígenas

“Cada vez que veía el hospital, yo siempre soñaba y oraba para que un día Dios me concediera la oportunidad de estar ahí. Después me mudé más cerca del hospital”, contó a 100% Noticias.

Antes de ingresar al sistema hospitalario estadounidense, Ricky trabajó empacando productos para supermercados y posteriormente en un buffet, donde aprendió a cocinar y atender clientes mientras intentaba sostenerse económicamente y ayudar a su familia en Nicaragua.

“Mi perseverancia y mi resiliencia dieron fruto. Una cosa que doblé el esfuerzo es que yo iba las veces que podía a la capilla del hospital a orar para que Dios me diera una oportunidad, tan solo una”, afirmó.

El médico explicó que comenzó a acercarse poco a poco al hospital mediante programas de voluntariado, clases y conferencias médicas a las que asistía durante su tiempo libre.

“Cuando vi la oportunidad en este hospital, empecé a hacer voluntariado en los programas, asistiendo a clases y conferencias en mi tiempo libre. Poco a poco tuve el honor de acceder más seguido a este hospital, conociendo a grandes doctores y colegas. A pesar de trabajar para sostenerme, ayudar a mi familia en Nicaragua desde acá, siempre me enfoqué en ganarme un lugar en el hospital”, expresó.

Su historia de sacrificio comenzó mucho antes. A los once años dejó su comunidad indígena para trasladarse a Jinotega y continuar estudiando, ya que en su pueblo únicamente tenía acceso a educación primaria.

“Yo salí de mi pueblo a temprana edad en busca de una oportunidad. Quería estudiar la secundaria porque en mi pueblo no teníamos acceso. Una señora amiga de mis padres me dio alojamiento”, recordó Ricky, quien años atrás relató esa experiencia a 100% Noticias.

Durante su adolescencia llegó a Jinotega sin hablar español. Con esfuerzo logró aprender el idioma mientras realizaba distintos trabajos para costear sus estudios y útiles escolares, desde limpiar jardines hasta enseñar mayangna a otros estudiantes.

Posteriormente, estudió Medicina becado en la Universidad Católica del Trópico Seco, UCATSE, en Estelí. Esa experiencia académica volvió a repetirse en Estados Unidos.

“Hace unos meses me gané una beca para estudiar una maestría en Epidemiología y Salud Pública, y decidí enviar mi currículum médico a este hospital para ver si me aceptaban. Gracias a Dios me aceptaron. Comencé con el proceso de ingreso, me hicieron varios exámenes y cursos, además de completar muchos papeles. Terminé todo y me contrataron en el área de cirugía del hospital como parte del equipo médico, en turno completo de ocho horas laborales”, relató.

El idioma volvió a convertirse en un desafío al llegar a Estados Unidos, pero Ricky asegura que no permitió que eso frenara sus metas.

“Es una enorme barrera, como para todos los latinos que viven acá, pero yo siempre he tenido en mente trabajar algún día en un hospital aquí en Estados Unidos. Me esforcé el triple para poder aprender un poco y dar el salto a mi área, que es la medicina”, explicó.

“Aún sigo estudiando y enfocando mi tiempo completo en el idioma. Mi idioma mayangna y el miskito, que hablo, siento que me han ayudado para aprender un poco más rápido”, añadió.

En su camino también encontró apoyo de otros profesionales latinoamericanos, entre ellos el médico nicaragüense Kenneth Meza y el venezolano Daniel Fuenmayor, quienes le ayudaron a conocer mejor el sistema hospitalario y sus programas educativos.

“Para mí significa muchísimo trabajar como el primer médico indígena de Nicaragua en un hospital tan prestigioso a nivel mundial como lo es UCHealth University of Colorado Hospital. Por encima de todo, la gracia y la gloria se las doy a Dios y a mi gente, que siempre han sido un motor para mí”, expresó emocionado.

Aunque reconoce que la vida en Estados Unidos no ha sido fácil y que extraña profundamente a su familia y a su comunidad, asegura que sus esfuerzos tienen un propósito mayor.

“Sé que ellos están orgullosos de mis logros y todas las luchas que llevo son por ellos”, confesó.

Ricky sueña con especializarse en cirugía general y continuar desarrollando la Fundación Dr. Ricky Bosawás, un proyecto con el que busca apoyar a comunidades indígenas y promover oportunidades educativas para niños y jóvenes nicaragüenses.

“Mi mensaje a los jóvenes es que no tengan miedo de luchar por sus sueños, que sueñen alto y oren mucho a Dios, porque Dios cumple los sueños y nos lleva a lugares que nunca nos imaginamos. También les digo que hagan amistades sanas, que los impulsen a mejorar cada día, y que nunca se olviden de la gente que les da la mano. Hay que ser agradecidos sobre todo”, finalizó.

Apoya a 100% NOTICIAS para vencer la CENSURA. El Canal del Pueblo necesita de tu apoyo


Donar ahora