Refugiada nicaragüense clama por ayuda urgente para tratarse cáncer avanzado en Costa Rica
“Tengo cáncer, ayúdame”. Urania del Carmen Castrillo Molina clama por ayuda para sobrevivir y recibir tratamiento urgente
“Tengo cáncer, ayúdame”. Con este cartel en los semáforos de San José, Urania del Carmen Castrillo Molina, una abogada nicaragüense exiliada en Costa Rica, suplica apoyo económico para poder enfrentar una enfermedad devastadora que, según denuncia, avanza sin tratamiento adecuado: cáncer de mama con metástasis y cáncer cervicouterino.
A sus 55 años, sobrevive en condiciones precarias en un pequeño cuarto, sin apoyo estatal ni familiar. “Si me operan y me extirpan útero, ovarios y matriz, no voy a poder salir, volveré a caer en condición de calle. ¿Cómo voy a sobrevivir sin techo y sin apoyo?”, lamenta.
El seguro médico con el que cuenta, financiado por ACNUR y la ONU hasta diciembre de 2025, cubre incluso cirugías reconstructivas, pero Urania afirma que le han negado sistemáticamente la atención médica en la Caja Costarricense del Seguro Social. “Solo he recibido analgésicos. Nada más. Estoy muriendo sin tratamiento”, afirma.
Según relata, desde mayo de 2024 ha sido diagnosticada como paciente oncológica, pero su calvario comenzó al ser trasladada al Hospital Calderón Guardia, donde asegura vivir un trato deshumanizado. “He vivido xenofobia, discriminación y maltrato. Es tortura que a una paciente con cáncer avanzado no se le suministre un analgésico adecuado. Costa Rica es suscriptora de los convenios de Ginebra”, dijo a 100% Noticias.
Su historia se vuelve aún más alarmante cuando narra que el 17 de diciembre de 2024, ACNUR y la ONU resolvieron supuestamente demandar al hospital y a la Caja. Fue citada nuevamente para ser atendida el 2 de enero. Pero al presentarse, las médicas la confrontaron violentamente. “Una me insultó y me echó del consultorio. Me dijo que por mi culpa estaban investigando al hospital”, relata.
A esta pesadilla se suma un segundo diagnóstico de cáncer cervicouterino, cuyos resultados aún espera. “Me mantengo en una tortura constante. Incluso tengo una úlcera. Me siento como si estuviera en el Chipote, pero aquí en Costa Rica”.
Explica que llegó al país tras ser perseguida por el régimen de Daniel Ortega por participar en las protestas de abril de 2018. Fue voluntaria en la Cruz Roja durante más de tres décadas y fundadora de una brigada de auxilio durante las manifestaciones.
Hoy, sobrevive vendiendo plátanos y pidiendo ayuda en la calle. “Duermo sobre cartones, no tengo en qué cocinar, y encima se me niega mi condición de salud. Solo quiero tratarme, no morir en el abandono”.
Para brindar ayuda o realizar un aporte económico, puede comunicarse directamente con Urania Castrillo al número: +506 7183-0763.
Facebook
Visitar Facebook
X
Visitar X
Instagram
Visitar Instagram
Youtube
Visitar Youtube
LinkedIn
Visitar LinkedIn
WhatsApp
Visitar WhatsApp
Telegram
Visitar Telegram
Spotify
Visitar Spotify
TikTok
Visitar TikTok
Google Noticias
Visitar Google Noticias