La odisea de una pareja nicaragüense entre el exilio y la detención migratoria en EE. UU.
Roger Zamora huyó de Nicaragua por el acoso policial tras las protestas de 2018. Ahora, mientras espera su audiencia de asilo, su pareja Scarleth Tatiana Jarquín Gadea permanece detenida en un centro de inmigración en Adelanto, California
Róger Antonio Zamora García tenía una vida estable en Managua. Durante diez años trabajó en diferentes cadenas de farmacias hasta que las protestas de abril de 2018 lo cambiaron todo. A los 32 años, este nicaragüense se encuentra ahora en Estados Unidos, navegando en un sistema migratorio complejo mientras su pareja permanece detenida.
“Había personas que iban a traer 10,000, 15,000 o hasta 20,000 córdobas en medicinas para apoyar a los manifestantes de 2018”, recuerda Róger, quien trabajaba en la Farmacia Medco Xolotlán.
En muchas ocasiones entregó artículos para curaciones en medio de las protestas, en todas las entregas debía pasar retenes policiales, donde tomaban su número de placa. El acoso policial se intensificó después de abril. Róger decidió cambiar de trabajo y se convirtió en repartidor de comidas, creyendo que esto le daría tranquilidad.
“Fue todo lo contrario”, sostiene. Los retenes se multiplicaron y la Policía lo acompañaba hasta las puertas de los domicilios para verificar sus entregas.
La situación se volvió insostenible cuando se mudó a Bolonia. “Uno no podía ni siquiera salir al porche de su casa para que los niños jugaran porque llegaba la Policía, lo ponía contra la pared y lo comenzaba a revisar”, relata.
Fue en una de las farmacias donde conoció a Scarlett Tatiana Jarquín Gadea, una médica y química farmacéutica, de 31 años, originaria de Matagalpa. Ella había participado directamente en las marchas de 2018 y también buscaba una salida del país.
“Me quiero ir a Estados Unidos”, le decía Scarlett en broma, mientras veía que Róger trabajaba 12 o 14 horas diarias como repartidor. Un día, Róger le pidió prestados 1,500 dólares a su madre, usando la casa familiar como garantía. “Me voy”, le dijo Scarlett también.
La travesía hacia el norte
En 2022, Roger compró un boleto de 250 dólares en una excursión que salía de detrás de la Catedral de Managua con destino a Guatemala. Scarlett decidió acompañarlo, junto con un primo de ella.
El viaje no fue fácil. En Guatemala tuvieron que esperar dos días para conseguir transporte hacia México debido a la alta demanda de migrantes centroamericanos. “Eran tantos inmigrantes, no solo de Nicaragua, sino también de Centroamérica, Sudamérica y otras partes del mundo, queriendo llegar a Estados Unidos”, recuerda.
La pareja se separó cuando Scarlett fue detenida en México y deportada. Diez días después, ella intentó el viaje nuevamente y en siete días logró llegar a Estados Unidos.
Comenzar de cero en tierra extraña
La adaptación fue brutal. Róger comenzó trabajando en una chocolatera con horarios de madrugada, desplazándose en una bicicleta eléctrica. “Era duro, no tenía transporte para ir al trabajo, mi entrada era a las 2 o 3 de la mañana y así con ese frío, lloviendo, así me iba”, relata.
Las dificultades del transporte público, los autobuses por colores, los trenes, todo representaba un reto diario. “Si uno agarra un bus equivocado va para otro lado”, explica Róger sobre los primeros meses de adaptación.
Scarlett lo apoyaba llevándolo al trabajo durante el invierno. Juntos, como él dice, “levantaron cabeza” después de haber dormido en el suelo cuando recién llegaron.
El sistema legal: esperanza y frustración
Róger presentó su solicitud de asilo antes del primer año de llegada y obtuvo un permiso de trabajo por cinco años. Su audiencia está programada para enero de 2027, pero considera solicitar que sea por videoconferencia debido a los riesgos actuales.
“Sinceramente, yo no asistiría a esa cita por todas las detenciones que están pasando”, admite. “Es duro, uno esforzarse tanto, cumpliendo con todo lo que dice la ley, sin cometer un solo error, y que vengan simplemente te agarren”.
El caso de Scarlett es más complicado. Fue detenida hace más de un mes cuando se presentó a su cita migratoria. Un abogado la estafó dejándola sin representación legal adecuada. “Para el juez, prácticamente ella no había metido absolutamente nada”, explica Róger sobre la falta de documentación en su expediente.
La detención: condiciones precarias
Scarlett se encuentra detenida en Adelanto, California, en condiciones que Róger describe como inadecuadas. Él debe enviarle dinero constantemente, no solo para mejorar su alimentación, sino para mantener comunicación.
“Yo le debo enviar dinero para comunicarnos y que se comunique con su familia en Nicaragua, ella llama a sus hijos, y esas llamadas cuestan un dólar por minuto”.
Scarlett había recibido amenazas por Facebook debido a su participación en las protestas. Pero hay un elemento que complica más su situación: el padre de su hija mayor fue militar y recientemente dio una entrevista desde Panamá revelando las prácticas del Ejército nicaragüense.
Róger dejó atrás dos hijos en Nicaragua: una hija de 14 años, de quien tiene la custodia total, y un hijo menor cuya madre falleció por COVID-19 en Nicaragua. “Ellos no tienen más nadie que a mí”, dice con preocupación.
Scarlett también dejó dos hijos pequeños: una niña de 8 años y un niño de 6. Si es deportada, una de las opciones que considera es ir a Costa Rica, donde los niños podrían reunirse con ella más fácilmente.
Vivir con miedo constante
Róger mantiene dos trabajos y ha reducido sus salidas al mínimo: “Del trabajo a la casa, de la casa al trabajo”, describe su rutina. Las redadas constantes han creado un ambiente de terror en la comunidad inmigrante.
“Es como una rutina diaria para los migrantes, que los agarran, los apresan y simplemente se los llevan sin darle oportunidad de defenderse”, relata sobre la realidad que vive la comunidad nicaragüense.
A pesar de las adversidades, Róger mantiene la esperanza en el caso de asilo de Scarlett. “Ella tiene videos donde está en la catedral, está asistiendo a personas heridas. No cualquiera tiene eso y no cualquiera se va a armar de valor de andar en esos lugares sabiendo que su vida corre peligro”, argumenta.
Con las organizaciones de apoyo legal “abarrotadas” por las redadas recientes, Róger hace un llamado público pidiendo ayuda. “Si hay alguna organización que me pudiera asesorar o brindar algún apoyo, se lo agradecería muchísimo”, solicita.
Mientras Scarlett espera en detención y Róger continúa trabajando para sostener tanto su vida en Estados Unidos como enviar dinero para su pareja detenida, su historia refleja la de miles de nicaragüenses que huyeron de la crisis política de 2018.
“Con ella hemos luchado, hemos dormido acá en el suelo recién venidos a Estados Unidos y con ella hemos levantado cabeza los dos”, reflexiona Róger.
Su caso permanece abierto, con una audiencia programada para 2027 y la esperanza de que las pruebas que poseen sean suficientes para demostrar que regresar a Nicaragua no es una opción segura para ninguno de los dos.
Durante la preparación de este reportaje, consultamos a Rommel López especialista en leyes migratorias y activista de derechos humanos sobre las situaciones descritas por Roger. A continuación, algunos consejos generales para casos similares:
Sobre las audiencias de asilo:
- Es fundamental contar con representación legal adecuada, preferiblemente con abogados especializados en casos de asilo político.
- Aunque existe el temor de asistir a las citas presenciales, faltar a una audiencia puede resultar en una orden de deportación automática.
- Las solicitudes de audiencias virtuales deben presentarse con anticipación y justificación adecuada.
Para personas en detención:
- Es crucial documentar todas las condiciones inadecuadas de detención.
- Las organizaciones sin fines de lucro especializadas en derechos de inmigrantes pueden proporcionar representación legal gratuita o a bajo costo
- Mantener toda la documentación del caso organizada y accesible.
Sobre la evidencia en casos de asilo:
- Los videos, fotografías y testimonios de participación en protestas son evidencia valiosa.
- Las amenazas recibidas por redes sociales deben ser documentadas con capturas de pantalla.
- Los testimonios de terceros, como el caso del ex-militar mencionado, pueden fortalecer el caso.
Recursos disponibles:
- Organizaciones como la ACLU, el Centro Legal de la Raza, y otras organizaciones locales proporcionan asistencia legal.
- Es importante verificar las credenciales de cualquier abogado antes de contratar sus servicios.
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